Vida remota


English: Zenith SC500 Space Command TV remote ...

Igualito al que nos tocó a nosotras. Era la locura sobre ruedas en su momento.

Esta semana ocurrieron tres hechos que puede que nadie más haya relacionado, pero que a mí me tienen un poco preocupada. Algunos dirán que estoy hilando muy fino pero yo lo veo claramente.

Empiezo con una nota triste pues ha muerto un Gran Hombre (merece mayúscula).  El norteamericano Eugene Polley es debería tener centenares de estatuas y coliseos que lleven su nombre pero es relativamente desconocido (espero que eso cambie ahora que lo he inmortalizado en esta columna) a pesar de que más de media humanidad usa diariamente su invento: el Control Remoto (de nuevo, mayúscula merecida). Las nuevas generaciones no recuerdan cómo eran las cosas en la época de las cavernas cuando nos tocaba cambiar el canal con la mano y nos tocaba ir hasta el televisor para hacerlo. Mi abuela Pepita resolvió el problema con palo largo con una bifurcación hechiza para voltear la perilla y en la casa de los Álvarez tenían un Control de Pedal para el radio, que consistía en que cada uno le daba una patada al otro (eran seis hermanos) hasta que llegaran al último que no tenía a quién patear y a ese le tocaba levantarse a cambiar la emisora. Hay que celebrarles el ingenio pero por fortuna a mí me tocó uno marca Zenith que era enorme y sólo tenía tres botones pero era la locura en su momento. Ahora tenemos un control remoto lleno de botones y funciones que ni siquiera usamos ni sabemos qué hacen, y eso me trae a la segunda noticia;

Un grupo de científicos de la Universidad de Waterloo (Ontario, Canadá) publicaron un demo del Control de Sistemas Remotamente Interactuados usando Acciones a base del Tacto en Espacios de Vivienda (CRISTAL por sus siglas en inglés), dispositivo que convierte la mesa de la sala en enorme control remoto que permite interactuar con casi todo, desde la televisión hasta el bombillo pasando por el portarretratos digital. Ya no habría que levantarse ni siquiera para meter cambiar el DVD. Esto no creo que ayude mucho por controlar la epidemia de obesidad, pero lo que realmente me preocupa es la tercera noticia;

Un grupo de médicos italianos le salvaron la vida a un bebé de 16 meses mediante la implantación del corazón artificial más pequeño del mundo, que mantuvo con vida al pequeño mientras le encontraron un corazón de verdad para trasplantarle. Esta parte de la noticia me alegra y si los médicos tienen razón en el futuro tal vez no necesitemos trasplantes y miles de vida se salvarían gracias al uso de los corazones artificiales. El problema es si se juntan las noticias dos y tres temo que estemos encaminados hacia un control remoto que pueda interferir con las partes del cuerpo artificiales que estamos creando y lleguemos al punto que los humanos tengamos corazones y vejigas artificiales y cualquier sádico con un control nos pueda hacer orinar o enamorar a su antojo. Ustedes ¿cómo la ven?