Nuevo Festivo


Union Web Hammock (c. 1881)

Logo del Día Internacional de la Siesta. 

Cada semana la revista literaria The New Yorker les pone tarea a los lectorescon un reto para responder por Twitter y esta semana se trata de inventarse un nuevo Festivo Internacional. He pensando mucho en mi respuesta y no sé cuál de todos me gusta más, así que los recluto a ustedes para que me ayuden a escoger cuál tiene más posibilidades de pegar. Aquí mi lista deDías Festivos Internacionales:
Día del Humor. Acepto que son motivos egoístas los que me llevaron a pensar en este día, pero ¿no les parecería interesante tener un día en el que celebramos la risa? La risa, eso que nos suprimen en el colegio, nos critican en la iglesia, nos delata jugando escondite. La risa, pero la risa de verdad, la que nos hace salir lágrimas y tener que correr al baño –y no siempre alcanzar- y dejar con dolor en la barriga y carraspera en la garganta; un día en el que celebramos el acto de reír y agradecemos a las personas que nos lo provocan.
Día de la Siesta. Hay muchos festivos en los cuales la siesta se estila, pero un día dedicado a apreciar las bondades de la siestica me parece que nos cae de perlas. Mucho detractor tiene el hábito de conciliar unos veinteminuticos (o doscientos minuticos) de sueño después de almuerzo pero siAlbert Einstein, Leonardo Da VinciBill Clinton y mi papá todos defienden la siesta yo creo que algo de mérito debe tener. El Día de la Siesta sería el momento perfecto para regalarle una hamaca a un ser querido, o una cobijita o una almohada.
Día de la Hermana o El Hermano. Hay día de la Madre y Día del Padre pero no hay día del hermano o la hermana y creo que nos hace falta un día dedicado a celebrar esas personas que nos dañaban las muñecas, nos hacían llorar, nos decían que las personas que veíamos a nuestro alrededor en realidad eran imaginarios o nos dejaban meter en su cama luego de habernos orinado en la nuestra o, bueno, cosas por el estilo.
Día del Libro. Este es un día dedicado a leer, a apreciar los libros, a acariciarles el lomo amorosamente y maravillarnos con los regalos que contienen sus páginas. Este es un día en el que nadie llama por celular, nadie prende el televisor para ver en qué va el partido ni el radio a ver en qué va la pelea con la columnista tonta que rajó de las gordas y nadie lo molesta a uno mientras uno se sienta en un sillón cómodo con un café y un brownie (o un té y unas galletas o un chocolatico y una almojábana o… ya tienen la idea) a leer. Sólo a leer.
Día del Chocolate. Este es tal vez mi preferido. No necesita justificación pero un día al año en el que nos dediquemos a dar gracias a nuestros ancestrosMayas por haberse inventado este manjar y a nuestros amigos suizos, franceses, italianos y españoles que se dedicaron a encontrar nuevas y creativas maneras de hacerlo irresistible.
Día del uraño. Un día al año en el que es perfectamente aceptable decirle a alguien “no me joda” y ya. Sin explicaciones, sin remordimientos, sin resentimientos. Sólo déjeme en paz.
Y a ustedes ¿cuál les suena?

No hay repitis


Cover of "Back to the Future"

Cover of Back to the Future

No sé qué tan universal sea el concepto de “ñonguis” pero para quienes lo desconocen aclaro que se trata de un término que describe una jugada inválida que se debe repetir. Así, si uno tira un dado y este cae por fuera del tablero o de tal manera que no se sepa bien si es un uno o un seis, uno delcara “ñonguis”, que por supuesto conduce al “repitis” o repetir la jugada. El ñonguis y el repitis son sumamente importantes en cualquier juego y la verdad les confieso que siempre he pensado que deberían funcionar también para el juego de la vida. lamentablemente para mí y todos los que ganamos las peleas tres semanas después de acabadas o que se nos ocurre el insulto perfecto cuando ya vamos en el carro de regreso a casa, parece que el repitis no se puede. Al menos eso dicen los científicos de la Universidad de Hong Kong de Ciencia y Tecnología. Un equipo liderado por Du Shengwang dice haber demostrado que un fotón no puede viajar más rápidamente que un fotón.

Esto suena algo así como que un Renault 4 no puede andar más rápido que un Renault 4, pero parece tener implicaciones físicas mucho más profundas. Es un lástima porque el cine ha alimentado mi fascinación por viajar en el tiempo. Aparte de que quería ser la novia de Marty McFly, Volver al Futuro (1, 2 y sí, hasta me vi la 3) me dieron la idea de que podría regresar al pasado y darme a mí misma información valiosa sobre el futuro para evitar los errores que he cometido.  Me diría a mí misma que no me montara en el carro con mi primo para evitar estar seis semanas en muletas y la vida entera con problemas en la nuca; me advertiría que fulanito me iba a robar plata, que zutanita me iba a robar el novio, que ese niño finalmente no valía mis lágrimas y que algún día iba a lamentar todos esos merengones.
Pero qué sería de mi vida sin los errores que cometí? Al menos aprendí algo de ellos, así fuera doloroso el aprendizaje. Tal vez podría viajar en el tiempo por motivos más altruistas…fíjense lo que nos habríamos ahorrado si alguien hubiera filmado a Jesús, advertido a Kennedy o dicho a los indígenas que los espejos eran baratijas. Palabras como “Ojo con la practicante gordita” le habrían caído de perlas a Bill Clinton, y mucho hubiera agradecido la humanidad si alguien se hubiera sentado con la Sra. Hitler y le hubiera entregado un tomo de psicología infantil y un DVD de Barney sobre cómo aceptar a los amiguitos que son diferentes. Pero da lo mismo porque si alguien se devolviera en el tiempo y borrara los errores no sabríamos que los habían borrado y entonces no lo agradeceríamos y no aprenderíamos y lo haríamos de nuevo. O por primera vez. O como diga el fotón ese.
El caso es que dado no se puede viajar en el tiempo, si no comercializan la patineta flotante de la película voy a quedar muy enojada con el futuro, además de insatisfecha con el pasado. Tal vez necesite una máquina que viaje en el tiempo pero de lado…