El incentivo de la minifalda


Este fin de semana ocurrió un hecho en el restaurante Andrés Carne de Res ubicado cerca de donde vivimos. Debo aclara que yo nunca he ido y que no conozco ni al dueño ni a los involucrados en acto que aún no se sabe si fue delictivo o consensuado. Pero para efectos de lo que quiero decir, realmente no importa si a la niña la violaron (como asegura ella y su familia) o accedió a tener una relación carnal con un hombre y después se arrepintió (como afirma Andrés Jaramillo y los trabajadores del establecimiento) porque lo que más me llama la atención fue el comentario que hizo el dueño,  a saber: “[…] Llega vestida con un sobretodo y debajo tiene una minifalda, pues a qué está jugando.” [sic](fuente).
Después de semejante barbaridad no es extraño que el mundo se le haya venido encima a este señor, pero la indignación suscitada en las redes sociales al parecer no han hecho mella en la opinión de Don Andrés, quien dice que su intención nunca fue sugerir que en su restaurante se incentiva ese tipo de situaciones y tachó de “epidemia terrible” a los medios y las redes sociales. Él está a la defensiva, está velando por su reputación y la de su trabajo, y eso es de esperarse. Lo que es para desesperarse es que no entienda de dónde sale tanta indignación, y como lo veo confundido –a él y a otro- quiero intentar explicar con una analogía.

Sexy miniskirt high heels and pink G-String

Sólo porque lo estoy mostrando no significa que se lo estoy ofreciendo.

Hagamos de cuenta que el cuerpo es una tienda y cada tendero expone su mercancía como quiera. Hay quienes les gustan los gabinetes cerrados con llave y hay quienes prefieren un display más atractivo. Lo que está encerrado no necesariamente es mejor ni más importante que lo que está expuesto, y a ningún tendero le gusta que lo roben, así ponga las cosas “ahí nomás” o “a la mano”.
Las minifaldas, los escotes, el maquillaje recargado y el wonder-bra pueden ser incentivos pero no son invitaciones. Una cosa es hacer mercadeo y otra muy diferente es dar muestras gratis, y en todo caso no está bien robarse la mercancía de nadie, así esté en promoción.