Intenciones al descubierto


Name tags and Ids

Mi nombre es Angela y me robo las cobijas…

Un par de empresas australianas, ambas encaminadas a conseguirles pareja a los desemparejados, lanzaron la idea de que las personas que estaban de conquista usaran unas escarapelas especiales que sirvieran para romper el hielo. Según los empresarios, los discos plateados con el logo de la empresa, cuando se lucen en la escarapela, indican a los demás las intenciones del portador o portadora y ayuda a romper el hielo.
La idea no me parece mala.
Es más, tal vez sería hasta cómodo que con una sola mirada supiéramos cuáles son las intenciones de los demás. Uno podría, por ejemplo, entrar a un bar y leer en la escarapela de alguien: ‘sólo quiero darle celos a mi novio’ o ‘sólo quiero bailar un rato’. ¿No nos ahorraría mucho tiempo a todos?
El problema tal vez sería que la gente no siempre es honesta. La honestidad es escasa, por decir lo menos, especialmente cuando se trata de las relaciones interpersonales. Por fortuna, la ciencia puede haber resuelto ese problemita.
Recientemente, un grupo de investigadores demostró que, usando un dispositivo de resonancia magnética para ver la actividad cerebral, podían saber qué recuerdo estaba accediendo una persona, sin preguntarle.
Puede parecer ciencia ficción ahora, pero es posible que en unos años tengamos la posibilidad de un dispositivo lector de mentes. Algo así como un ‘rayo de la verdad’.
Así, salir a un bar sería mucho más fácil, porque con un solo disparo podríamos leer ‘fingiré estar interesado en ti, pero en realidad sólo quiero quitarte la ropa’ o ‘esperaré a que vayas al baño para copiar el número de tu tarjeta de crédito y usarlo para sostener mi vicio de apuestas en línea’.
Pensándolo bien, eso podría salirse de las manos. Si las esposas usáramos el rayo de la verdad sobre los esposo, tal vez nos enteraríamos de que –en efecto- esos pantalones sí nos hacen ver gordas y claro que él notó que la vecina del lado se puso silicona y en el fondo no le encantan las empanaditas de chorizo que nos inventamos. Y ellos sabrían que sí nos hemos fijado en el apuesto practicante y que sí, la mamá sí es cansona y en realidad no nos parece que la calva sea enternecedora.
*Publicada originalmente en abril del 2009 enla versión impresa del diario La Tarde de Pereira en la columna Mundo Moderno

Las vacaciones de antaño


Navidad

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Se acercan las navidades, época nostálgica por excelencia. Este año en particular, la nostalgia me dio por las vacaciones.

Ahora, en otros países del mundo y hasta en otras partes de este país, las vacaciones podrán significar muchas cosas, pero en el Eje Cafetero significan una sola cosa: temporada en la finca.

Eso del mediterrané y los viajes a Cancún se verán en otras latitudes, pero para nosotros las vacaciones son en finca. No siempre en finca propia, valga la aclaración, pero familia calentana que se respete tiene, si no su terruño en las afueras, por lo menos un pariente que tenga.

El caso es que los recuerdos de mi niñez están plagados de escenas que seguramente se repetían simultáneamente entonces y están ocurriendo ahora mismo en cientos de fincas de recreo en todos los lugares de Colombia en donde haya potreros.

Ustedes recuerdan esos días. Eran los días en los que salirse de la piscina, siquiera por una hora para digerir bien el almuerzo, era una tortura. La piscina era el corazón de las vacaciones. Para empezar, los juegos de nado sincronizado, Marco Polo, escondite acuático, muestra de clavados y carreras (en modalidad con y sin relevos) tenían lugar allí. Además, el agua de piscina era esencial para hacer sopa de hojas de árbol de croto, té para beber en el juego de tacitas que trajo el Niño Dios y nos daba excusa para evitar bañarnos con agua fría. No hagan esa cara, el agua fría también eran parte de las vacaciones. Aún hoy no sé si era que no había calentador o si por ser niños no clasificábamos a agua caliente, pero no recuerdo una sola ducha de la que no saliera con los dedos azules.

Pensándolo bien, las duchas frías podían ser consecuencia de otra parte inexorable de las vacaciones: las insoladas. Mis hermanas, bendecidas por la genética con la suficiente melanina como para desarrollar piel bronceada que no se caía a pedazos como una variación solar de lepra, se echaban a tostar untándose sólo ungüento hechizo que no era más que aceite Johnson con una astilla de canela. Yo, en cambio, salía a enfrentarme al sol con una armadura helio-impenetrable que constaba de cachucha, camiseta y varias capas de protector solar de consistencia similar a la plastilina. Pero no importaba cuán armada saliera, el sol siempre ganaba y yo siempre terminaba como un camarón, por lo que cada noche traía consigo el ritual del baño de leche, pero de leche de magnesio Philips.

La  leche de magnesio podía ser lo primero que empacaba mi mamá, pero no era lo único. La ancheta farmacéutica la completaban el mertiolate, que era indispensable para los raspones en las rodillas de aprender a usar los patines en línea; el caladryl, porque eso de que uno desarrolla repelentes naturales después de un tiempo no funciona; sal de frutas, porque hay parientes que se ponen de creativos a intentar nuevas recetas con comida de mar comprada en una cigarrería en Santágueda; y, por supuesto, Menticol, que servía para todo lo demás.

Ah, el Menticol, ambientador de los show de magia, las comitivas, los juegos de escondite en vestido de baño, los globos, las idas a pescar, las matadas de marrano, los juegos de Lulo y Tute que duraban tres días y los maratones de mímica en los que todos hicimos trampa.

¿Se acuerdan de esos días? Eran los que olían a Menticol, sabían a cloro y sonaban a navidad.

Un sufragio para lo sagrado


christmas 2007

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No se dejen confundir por el título de esta columna. Ya sé que parece puro encabezado de tesis de doctorado de filosofía, pero no se preocupen. No tengo intenciones de ponerme profunda en el último fin de semana antes de la navidad.

O, bueno, sí. Lo que pasa es que esta semana ha estado llena de noticias que me han hecho pensar –muy a pesar de mis deseos de dejar descansar a mis neuronas- sobre la naturaleza de lo que consideramos sagrado, sacrosanto o hasta ‘fuera de límites’ para ciertas cosas. Puntualmente, empecemos por la controvertida portada de la edición mexicana de Playboy. Obvio, no esperaba encontrar una foto de la Madre Teresa en Playboy, pero me tomó un poco de sorpresa ver a la Virgen María.

Ahora, no es este el espacio apropiado para debatir sobre la virginidad de La Virgen, pero las reacciones que suscitó la modelo María Florentina Onori escasamente cubierta con un velo fueron enfáticas y multitudinarias, tanto que la empresa emitió una disculpa pública en donde señalaba que no querían ofender a nadie. El problema, a mi juicio, es precisamente ese: pensaron que nadie se iba a ofender. Y, ¿por qué habrían de pensarlo? Si en realidad, cada vez son menos las cosas que nos ofenden, o al menos así parece.

Irónicamente, mientras en México se indignaban por la desnudez de la Virgen, en Francia se lucraban con la de la Primera Dama. Una foto de los Primeros Senos (jaja), es decir, los de Carla Bruni– Sarcozy, había sido utilizada como forro en una línea de carteras,  lo que provocó la ira presidencial y obligó a los fabricantes a pagar una millonaria suma compensatoria. Apuesto que nunca se imaginaron que Carla Bruni y la Virgen María compartirían titulares sobre la desnudez…

Pero el escote de Madame Sarcozy no ha sido el único blanco presidencial esta semana. Algunos recordarán la escena del saliente presidente estadounidense George W. Bush esquivando un par de proyectiles esta semana. Para los que no vieron, un periodista iraquí le lanzó sus zapatos al viejo “W”, pero él fue más rápido. Sin embargo, tantos quedaron con las ganas de verlo zapateado que ahora han lanzado un videojuego en donde uno le apunta a Bush y le lanza zapatos.

No es que los senos ni los videojuegos en los que se burlan de los presidentes me parezcan de por sí escandalosos, pero las anteriores noticias combinadas con la de que Scarlett Johansen ofreció un kleenex usado por ella en eBay -y que alguien haya ofrecido varios miles de dólares por él- sí me escandaliza un tris.  No tanto por el precio, sino porque haya alguien que quiera pagar por tener un pañuelo facial lleno de mocos, así sean de famosos. ¿Qué tan bajo hemos llegado? ¿Qué hacemos dándonos de navidad carteras con fotos de primeras damas desnudas y kleenex usados?

No quiero ponerme demasiado profunda (aunque en esta época es inevitable) pero recuerdo una época en la que teníamos a quién admirar y siento que las nuevas generaciones carecen de héroes, heroínas, dioses y diosas.  Les parecerá ingenuo pero de repente siento que necesito una dosis de Snoopy, volver a creer en el Niño Dios, en las hadas y en los caballeros de armadura brillante. Creo que todos necesitamos aprovechar estas vacaciones para atiborrarnos de películas con final feliz y cuentos en donde los buenos ganan… tal vez esto nos ayude a lidiar con lo que nos traerá el año nuevo.

*PUBLICADA EL 25 DE DICIEMBRE DE 2009

La estupidez tiene alas


An airplane wing just after take off at Sacram...

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Pensarán que tengo un exnovio piloto o que soy azafata frustrada o algo, pero les juro que mi alegadera contra las aerolíneas es simple defensa propia. Y no vayan a creer que la escala es 1:1 (una agresión = una columna). Las aerolíneas van ganando, y por mucho.

Pero esta columna no es en contra de las aerolíneas, sino de los que diseñan y dotan los aviones. Verán, en mi vida cotidiana, mi tamaño (vertical) no es un estorbo. Es más, la mayoría de los pantalones me quedan grandes, normalmente tengo que empinarme un poco para alcanzar el timbre del bus, mis pies rara vez alcanzan el piso en las sillas de cines o restaurantes y paso sin agacharme por casi todas partes. Se podría decir que parezco diseñada por la Renault: compacta y curvilínea.

Pero este chasis que cabe confortablemente en el resto del mundo parece ser demasiado para los aviones. Lo curioso es que todos lo son. En otras palabras, NADIE está a sus anchas en un avión. Los aviones parecen diseñados por la misma gente que hace las camisetas que dicen ‘una talla para todos’, que en realidad significa ‘este corte no le luce a nadie’. Pareciera que tienen micropsia y creen que están construyendo la flota de Air Lilliput.

Lo grave es que no se limitan a hacer las sillas estrechas, sino que además incluyen una función para estrecharlas más. El famoso botón para reclinar el espaldar de la silla de adelante no es más que una manera fácil y práctica de invadir el espacio del de atrás. Y al menos yo creo que esa no debería ser una decisión unilateral. Por cada botón reclinomático debería haber una palanca enderezomática. Si esto existiera, a lo mejor me hubiera evitado el disgusto que tuve antier cuando tuve que ir al baño porque la silla tan estrella no dejaba que mi vejiga almacenara más de diez milímetros cúbicos a la vez y me tenía que apoyar en la cabecera de la silla de adelante para tener soporte mientras hacía el movimiento pélvico necesario para liberar la porción media de mi cuerpo de las garras de poliéster de la trampa que era la K15. El tipo tenía el descaro de ‘ufearme’ (ver UFEAR. verbo. Dícese cuando alguien dice UFF con la intención de indicarle a otra persona que está inconforme.) porque le movía la cabecita, que por cierto estaba a CENTÍMETROS de mi nariz de tal manera que para entretenerme en el vuelo le puse nombres a los CUATRO PELOS QUE TENÍA el calvo #$%&/. Pero sigamos.

Además, creo que debería haber más clases. En este momento sólo hay primera clase y clase ejecutiva, pero siento que hacen falta algunas subcategorías. Para empezar, debería haber clase ejecutiva con y sin hijos y esta a su vez dividida en lustros según la edad de los hijos. Así, la gente que tienen niños de 0-5 va en una parte, los de 5-10 en otra y los adolescentes en otra de tal manera que todos queden LEJOS DE MI. Así tal vez no me vuelva a tocar con el niñito más cansón –que no sé si coincidencialmente o no era el muchachito más cabezón que he visto en mi vida- que no hizo sino poner los pies justo debajo del aviso que reza FAVOR NO PONER LOS PIES. Pero cómo iba a saber si la mamá estaba descalza y limándose las uñas. A ver: esta nave sí flota, PERO NO ES UNA FLOTA.

Y finalmente, pienso que podríamos mejorar un poco la oferta del servicio abordo.  Hay gaseosa, agua y jugos, pero creo que debería ofrecer Prozac, Xanax, Zoloft , Dormicum en cápsulas, dardos, pomadas. ..

*PUBLICADA EL 25 DE ENERO DE 2009

Tecnología criolla


Magellan Blazer12 GPS Receiver.

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Hace poco tuve la oportunidad de usar un dispositivo tecnológico que me dejó sinceramente descrestada. Se trata del GPS, un aparato que se pone en la consola del carro y que le dice a uno cómo llegar a donde uno va. El cuento es que el GPS tiene una pantalla que muestra un mapa digital de la ciudad y uno le puede teclear una dirección y “Gipi” le dice a uno “gire a la derecha, gire a la izquierda” y así hasta que uno llega. Me pareció lo más maravilloso del mundo hasta que mi Papá arruinó la diversión diciendo “Su abuelo tenía un aparato de esos hace 50 años. Se llamaba ‘esposa’. Ella le decía a dónde tenía que ir, cómo llegar, a qué horas salir, a qué horas irse, qué tenía que ponerse para ir, qué tenía que decir, con quién podía y con quién no podía hablar y de qué temas. Ese sí era un servicio completo”. Por lo visto, a la tecnología GPS le ganó la ESS (Esposa Siempre Sabe).

El comentario de mi padre me recordó un episodio de mi niñez cuando le pregunté a mi mamá cómo hacían antes para ver televisión sin control remoto. Fue entonces cuando me habló del concepto del control hijo-asistido, pues el niño o niña de cada casa no sólo cambiaba el canal sino que, por ahí derecho, ajustaba la antena y la forraba en papel aluminio para mejorar la recepción. El CHA también abría puertas, contestaba el teléfono y le decía a la gente que la mamá le mandaba a decir que no estaba e iba a la tienda y compraba lo que hiciera falta para el almuerzo. Ni siquiera el control remoto de Direct Tv hace todo eso.

La verdad es que los colombianos siempre hemos estado a la vanguardia de la tecnología, lo que nos ha faltado es difusión mediática y trabajarle al empaque, pero la inventiva ya está. Fíjense por ejemplo en lo novedoso que suena eso de mercadeo ‘word of mouth’ o voz en voz. Eso es lo que están haciendo ahora las grandes empresas, pagándole a la gente para que hablen bien de ellas e invitando a sus amigos y amigas a que vayan a tal o cual lugar o que ensayen X o Y producto. Nosotros lo tenemos hace rato. Lo llamamos ‘chisme’. Ninguna multinacional puede competir con que una vecina le diga a otra “No vaya a comprar de tal jabón. Es pésimo y sale carísimo. Compre de este, pero no vaya donde Don Pedro sino donde Don Julio y dígale que yo la mandé que le da rebaja”.

Esto último ahora se llama dizque sistema de referidos, cuando todos sabemos que hace años se conoce el sistema de tener ‘el amigo’ o ‘la amiguita’. Señora colombiana que se respete tiene el amigo de la carne, el amigo carpintero, la amiguita de las arepas, el señor (que es como un amigo más ‘senior’) de los aguacates.

Estamos adelante en el tiempo, les digo. Por ejemplo,  Donald Trump, en El Aprendiz, anda con el cuento de que necesita un ‘ejecutivo integral que proporcione un servicio completo y con un conocimiento transdisciplinar de los negocios’. En mi casa hemos tenido uno toda la vida: Don Eloy, ‘el todero’, que sabe de plomería, carpintería, pinta paredes, arregla estufas, calibra llantas, cuadra el calentador y si está desocupado entre un trabajo y otro sabe de jardinería y hace las veces de maestro de obra.

Y si todavía no me creen, váyanse para el Alto de la Línea y vean los niños con los carritos de balineros que cobran 500 pesos por decirle a uno de cuánto es el trancón y por qué se armó para que conozcan la verdadera autopista de la información. Definitivamente, Colombia es tierra de visionarios.

 

*PUBLICADA EL 1 DE FEBRERO DE 2009

Mis resoluciones (2009)


Evento pirotécnico en el Puente Viejo, Concepc...

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Hace poco estaba conversando con mi padre sobre algunos proyectos que tengo para este año (un par de libros y una obra de teatro que están que se ahogan en mi tintero) y me preguntó por qué me había demorado tanto en llevarlos a cabo. Empecé a decirle que es que el trabajo y las vueltas porque es que los fines de semana son para comprar mercado porque entre semana llegamos muy tarde y no nos queda tiempo de ir a cine porque los impuestos y hay que arreglar la llave del lavamanos del baño y el microondas volvió a sacar la mano y el seguro del carro y, de repente, en medio de esta carreta me di cuenta de algo: ser adulto quita mucho tiempo. Y, como si fuera poco, es carísimo.

La revelación de que ser un adulto responsable me quita todo mi tiempo y consume todos mis recursos me dejó de una sola pieza. Recuerdo que tenía un afán horrible de crecer hasta hace poco y ahora me doy cuenta de que esto de crecer, apesta. Esto no puede seguir así. Por eso, aprovechando el espíritu de Año Nuevo y que todos estamos haciendo promesas de dietas que vamos a romper y malos hábitos que volveremos a adquirir pasados un par de meses, he decidido hacerme una resolución para el 2009 y realmente tratar de cumplirla. He decidido ser menos adulta. O ser adulta, menos. No significa que voy a entregarme por completo a la irresponsabilidad, pero creo que definitivamente necesito darle más espacio a mi niña interior, que se está sofocando entre el RUT y la crema antiarrugas.

Créanme que lo digo muy en serio. Considero un error de estratégico perder contacto con la parte de uno que no duerme para descansar sino para soñar porque uno se vuelve adulto justamente para poder hacer las cosas que soñó de niña, así que es un poco tonto que cuando lleguemos a la adultez perdamos contacto con la niñez. ¿O con la niñicidad? En fin, con aquello que soñábamos ser y hacer. Parafraseando a un personaje de Almodóvar, la verdad es que uno es mejor adulto cuanto más se parece a lo que soñó de niño, y en ese sentido me propongo ser mejor adulta en este 2009.

Para empezar, voy a volver a colorear. Compré para mi sobrino un juego de lápices de colores y quedé con una envidia que mantuve en secreto, pero voy a salir del clóset de las crayolas y voy a colorear de nuevo. Y no voy a respetar los bordes y voy a pintar nubes verdes y el sol azul y las hadas sí existen y no me importa lo que diga la profesora… perdón, me entusiasmé.

Además, voy a reclamar mi derecho a la siesta y retomaré la costumbre de las galletitas con leche a media tarde. He hecho el ensayo en estos días de vacaciones y la verdad es que la siesta y las galletas mejoran el genio un mundo.

Adicionalmente, he decidido que el baño deberá ser divertido de nuevo. Me voy a comprar un par de patitos de hule y no voy a seguir comprando jabones reafirmantes anticelulíticos ni champú que tapa las canas ni crema dental con colágeno para que no se me arruguen las encías. De ahora en adelante, todo huele o sabe a chocolate.

Por último, volveré a jugar con juguetes. Nada de esos aparatos dizque para la memoria que en realidad no son más que un “teneloahí” para adultos desocupados. Quiero una Barbie nueva, para mí y para nadie más y voy a jugar a las princesas, no a la mujer ejecutiva feminista pero con una relación funcional con su pareja masculina sensible no dominante que llora con películas de Disney.

Y con ese me despido. ¡Feliz 2009!

 

*PUBLICADO EL 6 DE ENERO DE 2009

 

 

La crisis al desnudo


Without money

Image by Toban Black via Flickr

Supongo que ya sabrán que este será en año del Consumismo: Con su mismo carro, con su mismo celular, con su mismo computador… pero lo importante es que no cunda el pánico. Por eso quise poner mi granito de arena y buscar algo cómico qué decir sobre todo este asunto pues sólo porque la crisis económica es peor que el divorcio (porque igual uno pierde la mitad de la plata pero se tiene que seguir aguantando al marido), no significa que no podamos intentar buscar algo de humor.

Me propuse hacerlo y por fortuna, no tuve que buscar mucho pues resulta que esta semana, Larry Flynt (fundador y CEO de la revista Hustler) y Joe Francis (CEO de la franquicia de videos Girls Gone Wild) anunciaron que ellos también van a pedirle al gobierno norteamericano una ayudita, de 5 millones de dólares, para que le den una mano a la industria pornográfica, que está en declive, no porque la gente haya dejado de buscar porno, sino porque internet ofrece porno gratis y la gente ya no quiere pagar por ver desnudez. Pareciera que empelotarse ya no es una manera fácil de salir de aprietos económicos. Vaya, eso significa que el mundo realmente está cambiando con la crisis.

Esta noticia me hizo recapacitar bastante, puesto que no habría pensado en la industria pornográfica como un indicador económico, pero entre más lo pienso, más veo relaciones entre la crisis bancaria y el porno.

Para empezar, tanto en la una como en la otra, el principio siempre es seductor pero uno se cansa rápidamente del tire y afloja. Los extractos bancarios se parecen a los guiones de las películas porno porque son excesivamente gráficos y ligeramente bochornosos.

El porno, como la banca, promete una relación duradera pero termina siendo efímera, y las transacciones con ambos lo dejan a uno sintiéndose un poco sucio. En ambos casos, el meollo del asunto está en necesidades que nadie más quiere satisfacer y ambos engañan al público diciéndole que lo que sucede allí es perfectamente legal, que todos son adultos responsables, que nadie está allí en contra de su voluntad, que es algo perfectamente natural y que no se le está haciendo daño a nadie, pero uno sabe que le están ocultando algo porque –en los folletos como en los filmes-eso no puede ser tan fácil.

También los actores principales de ambas industrias tienen cosas en común porque todo el mundo quiere conocerlos pero nadie quiere tenerlos como amigos ni parientes. En ambos casos, la gente luce muy accesible y dispuesta, pero siempre están detrás de un vidrio.  Además, ambos usan la estrategia de la sobreinformación para confundirnos: muestran tantas cosas que uno no sabe bien qué está pasando, pero tenemos la sensación de que alguien está saliendo jodido.

Y, finalmente, la gente que sale en las películas se quita los calzones, y en esta crisis definitivamente cogimos a la banca con los calzones abajo.

*PIBLICADA EL 8 DE FEBRERO DE 2009 EN MUNDO MODERNO

Lamento de la Cannabis legalis


Marihuana Cannabis sativa

(O ‘La historia del fin de la marihuana’)

Hace 20 años el jurista y entonces Ministro de Justicia Samuel Hoyos Arango dijo que la solución al problema de las drogas era muy sencilla: era cuestión de trasladar la marihuana desde el Ministerio de Justicia al de Salud. Pues bien, esta semana el informe de la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, en la que participan varios ex presidentes  -entre ellos César Gaviria– junto con intelectuales de la talla de Mario Vargas Llosa y Paulo Coelho, propusieron legalizar los cultivos de cannabis, lo que implicaría otro traslado de la marihuana, tal vez al Ministerio de Agricultura.

Y ¿Qué pasaría de darse tal traslado? Aquí, una respuesta tentativa…

Al principio, sería maravilloso. El cultivo de marihuana acabaría con el desempleo, se integraría al plan de reinserción de varios grupos alzados en armas y hasta podría superar el café en exportaciones.

Pero después de un rato, los cultivadores necesitarían sacar licencias y permisos y certificados. Para empezar, tendrían que solicitar asistencia técnica del ICA y cumplir con los requisitos de las Corporaciones Autónomas, que les exigirían no usar casetas de guadua sino construcciones de cemento embaldosadas para el procesamiento de las plantas, tendrían que uniformar a los cogedores, ponerles escarapela,  mascarilla, guantes, etc., como parte del proceso de certificación ISO y, como no tendrían con qué hacer todos los cambios, pues tendrían que hacer un préstamo de la Caja Agraria.

El crédito obligaría a los cultivadores a aumentar sus precios, haciéndolos menos competitivos pero aumentando sus ganancias (no las netas, por supuesto), y con eso les caería la DIAN. Siendo Grandes Contribuyentes, tendrían que hacer algo por mejorar sus ventas, y entonces buscarían a los expertos en mercadeo de Proexport, quienes los instigarían para cumplir con las normas EUREPGAP. Eso significa no más cancha de fulbito, no más papita chorriada dentro del área estéril, nada de empanadas bailables ni novenas y todo eso conduciría, obviamente, a la creación de los sindicatos de trabajadores Nacionales de Cannabis (uno para la derecha y otro para la izquierda: SiTranCa y SinTrabis). Esto llevaría al negocio al punto de quiebra y sería comprado por una multinacional.

Una vez la Something Company comprara la Nacional de Cannabis y la volviera la United Cannabis Company, el primer paso sería registrar todas las cepas endémicas y patentar la fórmula de la  Mari Cola y Cannabis Light Soda. Protegidas por los derechos de autor y la propiedad intelectual, todos los cultivos de Cannabis no autorizados serían allanados por el FBI. Y colorín colorado, la marihuana se habría acabado y tendríamos un nuevo modelo para eliminar cultivos ilícitos: Erradicación por Legalización. ¿Alguien dijo opio?

*PUBLICADA EL 15 DE FEBRERO DE 2009 EN MUNDO MODERNO

Un día de aquellos…


CSI: Crime Scene Investigation

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Está lloviendo, dejé mi sombrilla, y dejé las ventanas abiertas y me duelen los pies porque justamente hoy me puse las baleticas nuevas que son divinas pero son de cuero y de roticos en los dedos y se me entró toda el agua sucia y helada, que además debe venir mezclada con mugre de carros y puercadas de perro callejero y el secador de pelo se me fundió cuando iba en la mitad entonces estuve todo el día con peinado de antes/después y como si fuera poco el almuerzo estaba frío y simple pero en cambio poquito y caro y, y, y… estoy teniendo un día de aquellos.

Todos los hemos tenido. ¿Qué hacer para sentirse mejor? ¿Drogas, trago, libros de autoayuda…? Cada quien tiene su combo y el mío ha resultado infalible: chocolate y tragedia ajena. Me como un paquete de M&M congelados (porque así no tienen calorías, dado que las calorías son una unidad que mide el calor) y me pongo a buscar historias de gente que ha tenido un día peor que el mío. Sí, ya sé, ‘mal de muchos, consuelo de tontos’, pero mi consuelo tonto funciona a las mil maravillas. Es más, funciona tan bien que voy a compartir algunos casos con ustedes –pero eso sí, cada quien con su propia dotación de M&M.

Para empezar, Reuters reportó hoy sobre un ladrón de carros australiano que se quedó atrapado dentro del carro que estaba tratando de robar. El ladrón oprimió accidentalmente el botón de seguro de emergencia del carro, que automáticamente disparó la alarma, que atrajo a la policía, que capturó al hombre a su cómplice, a quien encontraron escondido detrás de unos arbustos cercanos. Lo debieron haber encontrado por la risa.

Pero si les parece que el crimen tiene su justo castigo, ¿qué hay del humor? La misma agencia reportó que a partir de esta semana, Israel cuenta con la divorciada más joven del mundo: 14 años. Al parecer, la niña y su novio empezaron a jugar una broma diciendo que se iban a “casar” en el patio del colegio. Recitaron un ritual judío delante de sus amiguitos, intercambiaron anillos y tan taan tarááán…la broma les salió pesada. La Ley judía consideró que eso era suficiente para declararlos marido y mujer y tuvieron que solicitar un divorcio rabínico. Se imaginan llegar a la casa “mami, es que hoy en el colegio pasó algo y… necesito un abogado”.

Pero no olvidemos a Justin Hill, de Rock Island, Tennesse, que se montó en el carro para ir a trabajar, no hizo el pare saliendo de su casa y otro carro lo atropelló. El estruendo hizo que su esposa saliera corriendo a ver qué había pasado… y dejó el gas prendido. Cuando llegaron los bomberos y apagaron el incendio, llamaron a la policía, quienes le dieron un parte a Justin y le ofrecieron un aventón al hospital para que le enyesaran el brazo. Choque, yeso, incendio y parte… es sí que es un mal día.

¿Sí ven? Mi mal día palidece en comparación. Ya no me siento tan mal pero creo que voy a ver CSI, que realmente me hace apreciar la vida.

*PUBLICADA EL 1 DE MARZO DE 2009 EN MUNDO MODERNO

En sus marcas, listos, ¡clic!


No lo sabía en ese momento pero cuando me tomaron esta foto ya estaba en embarazo. He adelgazado alrededor de 30 kilos desde que me la tomaron.

Soy la fotógrafa oficial de la familia, lo que me exime de lavar los platos, tener que ser simpática y posar para las fotos. De vez en cuando salgo, pero con los ojos cerrados, la cabeza mocha o señalándole a la persona que me está tomando la foto dónde queda el obturador. Aún cuando me casé las fotos fueron más sociales que el típico estudio de novia y mi sobrino Emilio y mi abuelito Óscar salen más que yo. Pero no me importó y para serles sincera, me había acostumbrado a que, sencillamente, no había fotos de mí y listo.

Pero entonces ocurrió que por razones de trabajo me pidieron fotos actualizadas. Ya varias veces me habían dicho que era hora de cambiar la foto de esta columna (ya les puedo decir la verdad: tiene casi una década), sin embargo había logrado hacer caso omiso de las insinuaciones y eludir la lente pues el carné de la universidad es la misma foto del pase y como la competencia es poca (seamos sinceros, entre las ultra-feministas de antropología y las conservadores de Historia, con que me afeite las axilas y me eche polvo translúcido soy de lejos el bombón de la facultad), la presión es fácil de evadir.

Mas esta foto no era para la U ya no fue posible escapar, así que me llené de valor (y de base, wonder-bra, faja disimuladora de bananos, laca, pestañina, brillo ‘voluminizador’ de labios, etc.) y respiré hondo. Y traté de relajarme…

–       A ver – me dije a mí misma- has visto varios capítulos de America’s Next Top Model. Sólo respira. Todo va a salir bien. Coque Gamboa es todo un profesional. Claro que es profesional, tiene su propio calendario y les ha hecho fotos a las mujeres más hermosas del planeta. No importa. Ellas son ellas y tú eres tú y él sabe lo que hace. Sólo sonríe. Pero no mucho porque te engordaste en vacaciones y los cachetes te empujan los ojos y se te ven chiquitos. Eso es, mete la barriga pero que no se nota. Respira, respira, ¡te estás quedando sin aire! Bien, vas bien. Ahora mira hacia arriba para disimular la papada, pero no mucho porque entonces quedas como mostrando el escote. Ojo con mostrar la encía que quedas toda muelona. Ay, ¿sí ves? Se te secaron los dientes y ahora tienes el labio superior engarzado en el colmillo. Vas a quedar como una vampiresa, pero no de las vampiresas sexy de las películas, sino como la hija de Drácula con Miss Piggy. ¡No parpadees! Quedas con los ojos cerrados. Pero no abras los ojos como si te estuvieran interrogando los del FBI. Y no levantes la ceja, tu mamá te ha dicho que así pareces presumida. Seria pero alegre, sencilla pero inteligente, coqueta pero discreta, elegante pero sensual, sexy pero recatada, amable pero profesional…

Clic. Todo había terminado. No estuvo tan mal. Está bien, no seré de calendario propio, pero tampoco me sentí como el enemigo del rollo, y ahora tengo un pedacito de inmortalidad para un portarretratos. ¿Y cómo salí? Juzguen ustedes.

 

*PUBLICADA EL 8 DE MARZO DE 2009 EN MUNDO MODERNO