Las mujeres y la historia


The Greek Ptolemaic queen Cleopatra VII and he...

Cleopatra

Hace poco tuve la oportunidad de asistir al lanzamiento de un libro sobre historia regional, que tuvo lugar en el recinto de la Academia Pereirana de Historia. Aparte de gustarme la presentación y hasta el tema del libro, otro asunto me llamó poderosamente la atención: la ausencia de mujeres en el lanzamiento. Éramos no más de 5 entre al menos 30. Por supuesto que hay muchas razones por las que podía haber pocas mujeres allí presentes… el horario les pareció un poco atravesado o tal vez el lugar no era llamativo, probablemente no recibieron invitaciones a tiempo para asistir o tal vez simplemente a ninguna le llamó la atención. Pero qué tal que haya sido porque la historia en general no ha sido particularmente amable con nosotras. Es una teoría interesante, ¿no les parece?

Quiero aclarar que no soy ultrafeminista-odioahombres. Conozco a varias que se sienten ofendidas si les dedican ‘Cosas como tu’ porque sienten que las están ‘cosificando’. No pertenezco a ese clan. Sí pertenezco, en cambio, a cierto grupo selecto de mujeres analíticas que nos preguntamos por la ausencia de relatos protagonizados por mujeres en los libros de historia.

Tal vez se deba a que cuando uno hombre apunta un hecho, es historia; cuando una mujer lo cuenta, es un chisme.

¿No me creen? Fíjense en los festivos que celebramos. El día de la mujer, que en 1975 se decidió que fuese el 8 de marzo, pasó de ser el aniversario y la conmemoración de un acto heroico en el que más de un centenar de trabajadoras perdieron sus vidas a una mezcla entre el día de la madre y el día del amor y la amistad en el que pululan las rosas de semáforo y corazones en icopor. En cambio, el festivo conocido originalmente como el Día del Hombre Trabajador es hoy “El día internacional del trabajo”, una fecha en la que a nadie le dan un peluche cursi acompañado por la típica tarjeta que reza ‘gracias por estar en este mundo’.

En los salones de clase de todo el país se enseña a recordar algunas mujeres por ser madres, esposas o amantes de hombres conocidos. De Manuelita Sáenz, de las Hinojosa y hasta de la Malinche tenemos noticia porque fueron amantes de hombres famosos, pero ¿sabe alguno de ustedes quién fue Ana Galvis Hotz? Obvio que no, porque no fue la amante clandestina de nadie. Fue, por si les interesa, la primera colombiana en graduarse en Medicina en el año de 1877. Así es, en un periodo en el que todo Colombia estaba de pelea y todos los libros registran batallas y caudillos, una mujer logró algo extraordinario y nadie lo comenta porque no había bayoneta ni corset a medio abrochar de por medio. Y años más tarde, en 1935, Gerda Westendorp Restrepo fue la primera mujer colombiana en entrar a una universidad colombiana, pero como no era madre ni amante de algún activista, militante o político, nadie la notó. Peo no crean que las colombianas somos las únicas con biografías escritas en tinta invisible. Sé de una mujer que fue diestra en astronomía, física y matemática, excelente estratega militar, química destacada y autora de varios libros de referencia de su época, que incluso fueron utilizados como textos por los árabes quienes la admiraron por su brillante comprensión de la medicina y la alquimia. Pero la historia sólo la conoce como “Cleopatra, esa que sedujo a Julio César y Marco Antonio”. Sencillamente, no es justo. Este tipo de injusticia llevó a las mujeres de la norteña ciudad alemana de Rostock, a renombrar algunas calles escribiendo a mano, con tizas y crayones, aquéllas dedicadas a recordar oscuros comerciantes o cosas inanimadas, con los nombres de de mujeres de esa ciudad que han dejado una huella que permanece en el olvido. Suena bien. Diseñemos un nuevo Plan de Ordenamiento Territorial con calles y parques y avenidas con nombres de pereiranas influyentes. Si bien no han tenido con nosotras la cortesía de otorgarnos el lugar que nos pertenece en el pasado, por lo menos pueden darnos un campito en el futuro.

* PUBLICADA EN FEBRERO DE 2007

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4 comentarios en “Las mujeres y la historia

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