Defensoría del Idioma


The Super Hero Squad Show

¡Así podría ser nuestro afiche!

¿Alguien tiene el celular de Juan Gosaín o de Daniel Samper? Los ando buscando porque quiero reclutarlos. Estoy armando un grupo de personas que me ayuden a conformar un cuerpo elite de investigación de crímenes contra el idioma, algo así como un CSI pro-español. Estoy buscando gente que me ayude a poner en marcha los horarios de patrullaje. Pero no vamos a patrullar las calles. Al menos, no inicialmente. Vamos a patrullar los medios de comunicación para atraparlos en flagrante desacato a las normas que rigen la locución y la escritura, del español en principio y de otros idiomas después. La idea es que tengamos tanto éxito que nos tenga miedo la INTERPOL.

Llevo varios días pensando cómo podríamos hacer la UICI (Unidad Investigativa de Crímenes contra el Idioma), y creo que primero tenemos que atacar a los criminales que con mayor frecuencia reinciden en los ataques contra la conjugación y la semántica. Nuestra mira estará puesta sobre presentadoras de noticieros, narradores deportivos, comentaristas radiales y candidatas a reinados varios. La próxima vez que alguien diga “es que me perfeccioné demasiado” o “se colocó brava”, llegaremos con uniformes, radios y cinta amarilla, declararemos zona de desastre e interrogaremos a los testigos. “¿Quién dijo ‘yo noto de que’ primero?”, preguntaremos, y frunciremos el ceño y tomaremos atenta nota de todos los detalles, pero más atenta nota de la gente que diga ‘el más mínimo detalle’. La gente que usa el demasiado como sinónimo de mucho y los que persisten en la utilización de la palabra ‘accequible’ aprenderá a temerle al sonido de las sirenas del UICImóvil (obvio que tendremos carrito especial con sirenas, o ¿cómo creían que iba a funcionar si no?).

Empezaríamos a lo Mockus, con multas simbólicas. A la primera infracción, pintalabios negro, para que todo el mundo sepa que dijo algo mal dicho. A la segunda, un tatuaje temporal de Miguel de Cervantes Saavedra, llorando. A la terca, cárcel idiomática en donde se levantan los reos todos los días a las 3 de la madrugada a hacer planas de letra cursiva con el método Palmer. Todas las comunicaciones son por escrito y si la solicitud está mal puntuada o con mala ortografía, se niega rotundamente el permiso. Los presos sólo pueden comer lo que pueden deletrear. Y además, para hacer visitas hay que pasar una prueba escrita.

Creo que la UICI tiene futuro. Podemos convencer al Ministerio de Educación para que los bachilleres pongan multas semánticas en lugar de hacer el vigía de la salud. Y los policías bachilleres podrían ayudarnos a aprehender a los infractores como ATH, que cree que está bien ofrecer ‘cajeros para todo mundo’ (¿cuáles mundos? ¿tu mundo y el mío?¿cuántos mundos hay, luego?) o las aerolíneas que creen que está bien decir que tienen cuatro frecuencias diarias a Pereira (no, lo que tienen son vuelos a Pereira con una frecuencia diaria de cuatro. Cuatro frecuencias es lo que ofrece el radio del carro de mi papá). Y la gente que se refiere a los Señores Caro y Cuero o los Caballeros Ortega y Gasset hay que ponerle esposas de manera inmisericorde. Lo mismo que la gente que dice ‘a grosso modo’ y ‘de ipso facto’. (Lastimar el Latín debería ser motivo de excomunión).

Por eso, repito, si alguien tiene cómo contactar a estos personajes, envíenme los datos (a mí o a Fernando Agudelo o Don Abel, que son miembros honorarios) para que podamos echar a rodar la UICI. Tendríamos el Salón de la Justicia Lingüística y seríamos conocidos como La Liga de Defensores del Idioma. Si nos apoya el Presidente, hasta podemos tener capas con letras bordadas, corona de tildes y cucos con puntos y comas…

 

 

 

4 comentarios en “Defensoría del Idioma

  1. DuXtin dijo:

    A mí, que vivo en una cruzada permanente contra la prostitución de la palabra “colocar”, el destino me castigó con un hermano colocar-fílico.

    Cuenta conmigo para la agencia. Don Abel me tiene bien entrenado. 😛

  2. deepfield dijo:

    No tengo las credenciales para pertenecer de tiempo completo a la UICI, pero sí puedo servir de informante ocasional. Por ejemplo, entre los columnistas de ElEspectador hay uno que parece que semanalmente se esforzara para escribir mal. Acostumbra regar comas indiscriminadamente, en frases como “El organismo que debe estar a la vanguardia de todo este proceso, desde luego que, debe ser el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural” o “No olvidemos que los caminos que conducen a ella, muchas veces son inciertos y poco claros, causando descontrol en el alto gobierno, como le tocó trasegar al presidente Uribe, que sin darse cuenta, los mandos medios lo desestabilizaron, con los resultados nefastos que conocemos.”

Venga opine, deje la timidez...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s