Oda al portero colombiano


Doormen outside a hotel in Central London.

Estos serán más elegantes pero dudo que vendan coca-cola.

Hace 7 años, mi mamá y mi papá oyeron la llamada del campo. La vida sencilla, lejos de la tecnología y sus complicaciones, les parecía el ideal para envejecer juntos. Se maravillaban con cada retoño, les pusieron apodos a piedras, se tutearon con las cucarachas y suspiraron con los atardeceres. Y se mamaron.
Hace un par de semanas se taparon los oídos para dejar de oír el seductor canto de la sirena  montañera y se fueron a vivir a un lugar donde hay internet veloz, a donde llegan los domicilios, donde llega taxi y sobre todo, donde citófono y portero.
Ah, el portero. Tal vez el mejor de los inventos. No sé si en otras partes del mundo ocurra lo mismo pero el portero colombiano es la versión humana de la navaja Swiss Army: sirve para todo. Porque a diferencia de lo que se podría pensar el portero no sólo abre la puerta. Hace mucho más que eso. Aparte de avisarle a uno que tiene visita para que uno tenga tiempo de vestirse –si es del caso-, el portero le ayuda a uno a cambiar un bombillo, le averigua qué fue ese ruido, le hace el cuarto cuando uno quiere esconderse y algunos venden Coca-cola y la traen hasta la casa. También se ha visto, como ha sido mi experiencia, que el portero le avise a uno que vinieron a cortarle la luz y distrae al tipo mientras uno corre al CADE más cercano para pagar la factura vencida. El portero es una maravilla.
De allí que cuando la gente le pregunta a mi mamá qué es lo que más le gusta de su nueva casa, ella hace la lista mental: tener agua limpia, caliente y abundante (todas al tiempo, porque en la finca rara vez se tenía más de dos características a la vez); tener luz en toda la casa (a veces en la finca se iba la luz y llegaba disparejo, es decir, sólo en algunas partes de la casa y además parpadeaban los bombillos cuando prendíamos el microondas); dejar que el sonido de la lluvia la arrulle sin tener que temerle al derrumbe; tener vecinos en caso de que se le acabe el azúcar o tenga pico y placa…y sí, la verdad es que todas esas cosas le parecen fabulosas, pero la número uno, invariablemente, es: no tener que abrir la reja.
Pero la vida en la vereda fue de las mejores experiencias para mis papás (para mí también pues viví  allá con ellos dos años antes de casarme) y nos llenó de anécdotas y lecciones valiosas. Sobre todo, nos preparó para apreciar todo aquello que alguna vez depreciamos de las comodidades de la vida moderna y nos dio la posibilidad de comprender lo difícil que es vivir sin ellas y respetar más eso de vivir con sencillez. De allí que mis padres se han acoplado sin problemas de nuevo a una vida llena de botones y lucecitas y alarmas, de comodidades decadentes y burguesas y grandiosas. Tanto que la finca ahora está en venta. Les cuento por si conocen a alguien que anhele una vida más sencilla. Ahora, si me disculpan, está sonando el citófono (¡oh, qué hermoso sonido!).

8 comentarios en “Oda al portero colombiano

  1. DuXtin dijo:

    Además de todo lo que dices, una reja y un portero tienen otro uso maravilloso: espantar a Testigos de Jehová y Mormones por igual.

    *Nota: No se les odia, solo que el domingo en la mañana es cuando uno menos quiere cambiar de religión.

  2. Átomo dijo:

    La cotidianidad se ha vuelto tan simple, cómoda y sencilla gracias a personas y aparatos como los que mencionás en el texto, que hace mucha falta la contraparte: esas incomodidades que ayuden a darle sentido a la rutina y a no olvidar de dónde se viene.
    Para no salirme mucho del tema, opino que los porteros son, además, un medio de comunicación local que se hace imprescindible para la organización de la comunidad que gira en torno a ellos.
    Va un saludo, qué buen blog.

  3. Azul Celeste dijo:

    Bien por el portero! Felicidades a tus padres que han probado ambos lados de la moneda! Y Gracias a tí por hacernos sonreír una vez más!
    P.D. ¿es error o es intencional? > “Y se mamaron” O.o entiendo que es “Y se amaron”… sí?

Venga opine, deje la timidez...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s