El precio de la humanidad


Cucaracha Americana

Q.E.P.D.

Pocas cosas relacionadas del mundo animal me producen asco o miedo intensos. No les huyo a los ratones ni les temo a los murciélagos, no entro en pánico si se me monta una arañita (arañita chiquita, no de las peludas que salen en Animal Planet, sino de las normalitas) ni grito como una loca si me cae un cucarrón o libélula encima. Sólo mato los mosquitos que me están sacando sangre, y eso sólo por defensa propia.

Pero las cucarachas son otra cosa.

Las cucarachas son seres ruines, viles y asquerosos que emiten sonidos inquietantes y burlescos. Tienen paticas peludas inmundas y antenas alargadas y les gusta enredarse en los pelos lacios, se esconden en las esquinas oscuras de los cajones y esperan a que una meta la mano para correr brazo arriba. Esperan en los marcos de las puertas para tirársele encima a cualquiera que entre al baño a las 2 de la mañana y, lo peor de todo, se comen las chocolates que uno esconde de los demás para no tener que compartir. Las odio.

Pensé que mis días de vigilia cucarachesca habían terminado cuando dejé atrás la vida en la vereda y llegué a la gran ciudad, pero entonces, hace un par de noches, atisbé desde mi cama una escurridiza blatta orientalis. Ese es el nombre científico de la cucaracha común. Blatta orientalis… yo le diría animalejus cochinus, pero la comunidad científica rara vez tiene en cuenta mis sugerencias.

Cuando la vi, supe que era guerra a muerte. Como mujer moderna que soy, decidí usar todas las armas que tenía a mi disposición para combatirla. La perseguí para aplanarla de un suelazo, pero ella fue más veloz. Fría y frustrada decidí conocer a mi enemiga y busqué en Internet información sobre mi indeseada compañera de apartamento.

Descubrí que las cucarachas llevan habitando el planeta más de 300 millones de años y que hay una especie, que se cree extinta, que se llama Periplaneta rex, que es definitivamente lo más miedoso que yo haya visto. Si Steven Spielberg viera una de estas, dejaría su obsesión con los dinosaurios y haría una nueva película titulada “Cucaracha Jurásica”. Las Periplaneta rex tienen obreras que pueden vivir hasta seis meses y reinas que pueden vivir hasta veinte años. Veinte años. Eso es más que el gato y el perro promedio.

Busqué en wikipedia y en google y en yahoo pero no pude encontrar evidencia concreta de la extinción de la P. rex. Sólo suposiciones y conjeturas, pero nadie se atreve a asegurar de manera tajante que ya no existen.

De modo que la cucaracha que vi bien podría ser una P. rex. Podría habitar este apartamento durante 19 años más. Podría crecer y ser enorme y poner cientos de millones de huevos… no pude dormir durante varias noches pensando que la cucaracha estaba al asecho, esperando que me durmiera para hacer un nido en pelo.

Le comenté a mi novio de mi obsesión por la cucaracha y él me regaló un tarro de RAID, con la promesa de que Raid las mata bien muertas. Estuve durmiendo con el tarro en la mano (ya sé, probablemente el veneno ocasione mutaciones en mi ADN y me salga pelo verde en los párpados) hasta que finalmente un día ví a la cucaracha y la atrapé y la rocié con Raid y ví cómo se retorcía y cómo moría lenta y agónicamente. Fue horrible. Me dio pesar de Cuqui (le puse nombre y todo) y juré a los dioses nunca volver a usar venenos en mi vida. Estaba en un momento todo zen de amor y comunión con en universo, era más “una” con el planeta de lo que jamás había sido y estaba a punto de convertirme al vegetarianismo cuando sentí un cosquilleo en la pantorrilla izquiera. Era una blatodea nefasta que corría rumbo a mi pelo a toda velocidad. Sin vacilar sacudí mi pierna vigorosamente, la perseguí y la aplasté con el tarro de Raid que aún tenía en mi mano. Bueno, sólo dije que no iba a usar el contenido, pero nunca dije nada del tarro…

8 comentarios en “El precio de la humanidad

    • Angela Alvarez Velez dijo:

      You live in Boston, so you know nothing about roaches. Down here they are HUGE and they have wings. And probably teeth. Tropical bugs are an entirely different breed. Spielberg should come here. He would get off the alien train and hop on the gigantic roach express in a heartbeat.

    • Angela Alvarez Velez dijo:

      Aquí sí creo que el plural está bien. Consultaré con mis corrector oficial Don Abel (cuyo blog le recomiendo) y si es del caso, haré la corrección correspondiente. Gracias por pasar por acá. Vuelva, traiga amigos… 🙂

  1. Azul Celeste dijo:

    JAJAJA! Me matas de la risa con lo de la cucaracha jurásica!!! Y haz de ver que el otro día tuve un capítulo similar pero no igual, salvando a una mosca de morir ahogada… y me dije para mis adentros ¿Qué demonios estoy haciendo?

Venga opine, deje la timidez...

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