Decencia e higiene panorámica.


Muslim woman in Yemen.

Image via Wikipedia

La genética y los juegos nemotécnicos de mi papá me bendijeron con una memoria prodigiosa y tal vez por eso recuerdo eventos que otros parecen haber olvidado. Recuerdo, por ejemplo, minutos enteros de diálogo de mis películas preferidas, pasajes enteros de mis libros más leídos y otros detalles insignificantes como lo que mi novio pidió la primera vez que almorzamos juntos, dónde nos sentamos y qué teníamos puesto. Mi habilidad sorprendente no sólo se limita a los asuntos mundanos personales. También recuerdo eventos de importancia mundial. Fíjense nada más que esta semana me estuve acordando de un día hace unos años en que la televisión se inundó de imágenes de mujeres musulmanas que tiraban sus Niqab (velo con que se cubren el rostro) al piso para el regocijo de feministas y defensores de los derechos civiles. Me acordé de ese episodio porque supe de boca de alguna comentarista radial que en Estados Unidos querían prohibir el uso de los pantalones descaderados.

Busqué el Internet y me encontré con que, en efecto, el concejal estadounidense C.T. Martin, de Atlanta, quiere enmendar la leyese de la capital de Georgia para que el uso de pantalones descaderados quede prohibido. La idea es añadir esta prenda a la lista de objetos o acciones que se consideran “indecentes”, como el de mostrar los calzones en público, ley que se sumaría a la ya establecida en el vecino estado de Louisiana, en donde la multa por mostrar los cucos es de USD500 o seis meses en prisión. Atlanta pretende aumentar las ofensas para que cosas como mostrar las tiras del brasiere y usar brasieres deportivos en público quede en el mismo rubro legal que tener relaciones sexuales o tocarse los genitales en la calle.

Me acordé de la escena de las niqab porque me pareció entender que los estadounidenses celebraban el que se acabara una medida que injustamente obligaba a las mujeres a cubrirse. Pero ahora esta nueva propuesta me tiene confundida. ¿Acaso el concejal cree que cubrir por religión es peor que cubrir por estética? Cubrir es cubrir… ¿o no?

Esta ley además me enfrenta conmigo misma. Confieso que la prohibición de estas prendas me resulta atractiva porque, realmente, considero un crimen de lesa estética no sólo los pantalones con copete, sino las camisas de manga sisa o de malla en los hombres, y las ombligueras en todo el mundo. Me parece horrible que los descaderados llenen mi vista de alcancías gluteales que, francamente, no quiero ver en ninguna circunstancia. Es posible que haya algo de envidia en mi odio por los descaderados, puesto que hace varios años no pertenezco al segmento de la población que los puede lucir sin hacer el ridículo, pero si bien estoy de acuerdo con que son prendas en últimas feas y poco elegantes, tampoco creo que multar a la gente que los porte sea saludable para la sociedad, y la tendencia que está cogiendo fuerza en el sur de nuestro vecino de al norte podría llegar y los colombianos podríamos empezar a hacer una limpieza socio-estética del panorama urbano por medio de la multa.

Por eso digo que estoy ante un dilema estético-filosófico. Por un lado, me parece súper tentadora la idea de poder prohibir las cosas que me parecen de mal gusto, pero al mismo tiempo me doy cuenta de que sería enterrarme el puñal yo misma porque por la puerta de los descaderados y las tiras del brasiere caben las sudaderas, los diseños con pelo facial en los rostros de los hombres, los tacones transparentes, las balacas con pedrería, las cejas, axilas y piernas mal depiladas, el pelo mal lavado y la base mal puesta. Y ahí caemos todas las que algún día hemos salido de la casa con medias que no salen con los zapatos o con la cartera que no sale con nada. Admito que el recaudo en multas en sólo un par de cuadras del centro acabaría con la deuda externa, pero aún así, mis recuerdos del niqab me impiden alegrarme del todo. Sí ven, esta memoria mía…

* PUBLICADA EN AGOSTO DEL 2007

 

Un comentario en “Decencia e higiene panorámica.

  1. Azul Celeste dijo:

    y que me dices de andar en chanclas (sandalias) de pata de gallo en un evento formal?
    o los chicos que van a clases con mocasines sin calcetines?
    o de los caballeros que van al trabajo sin camisa interior?
    o de las mamis que dejan a los hijos en el cole en bata de dormir con los tubos en la cabeza y la crema antiarrugas sin lavar?
    y y y mejor no le sigo…

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