Guía para la esposa contemporánea


Good Housekeeping is one of several periodical...

Claramente no soy yo.

Con motivo de mis recientes nupcias, una amiga me envió un artículo de la revista Good Housekeeping del año 1955 que incluía consejos para ser una esposa ideal. Después de haberme recuperado del ataque de hilaridad inducido por los ‘tips’ de la revista y haberme tomado un betabloqueador para evitar en infarto que amenazó con darme luego de que me diera cuenta del que el artículo era EN SERIO, empecé a meditar sobre los cambios que han sufrido los consejos que se les dan a las nuevas esposas. Me puse en la tarea de comparar lo que dice el artículo con lo que me han dicho a mí en la infinidad de ‘showers’ pre y post matrimoniales. Juzguen ustedes.

Versión 1955: Cuando llegue de la oficina, deja que él hable primero. No le interrumpas. Recuerda que sus tópicos de conversación son más importantes que los tuyos. Haz que él sienta su hogar como un cielo de descanso teniendo todo limpio y en orden para su llegada.

Versión moderna: Divídanse el trabajo. Quien cocina no tiene que lavar los platos. Mientras comen, se reparten el derecho a alegar de tal manera que cada quien pueda rajar de su jefe, compañeros de trabajo, clientes o familia de manera alternada.

 

Versión 1955: Procura siempre estar al mando de tu hogar. Demuéstrale a tu esposo que eres un ama de casa competente y que no necesitas ayuda. Si se te sale de las manos el aseo de tu hogar, contrata a alguien que vigile los niños y dedícate a las labores caseras. Él estará feliz de saber que te pasas el día haciendo preparando la casa para él. No permitas que haya ruidos de electrodomésticos cuando él llegue y mantén a los niños lo más callados posible.

Versión moderna: Hay que tener muchacha del servicio interna y marido de por días. Y, para la salud mental de ambos, procuren tener baños separados.

 

Versión 1955: Nunca superes a tu esposo en maniobras o destrezas masculinas. No pongas en duda su juicio o conocimiento y no lo retes cuando se trata de temas intelectuales o de dominio masculino. Él siempre debe sentirse como el hombre de la casa.

Versión moderna. El portero siempre puede abrir los frascos que ustedes no. Para todo lo demás, busquen en Internet o las páginas amarillas.

 

Versión de 1955: Recuerda que como administradora de los recursos del hogar, tu eres la encargada del bienestar económico de tu familia. Pon primero las necesidades de él, luego las del hogar, luego las de los niños y deja las tuyas para el final. Revisa al menos una vez al mes toda su ropa y arregla los dobleces y botones que lo requieran sin que él te lo tenga que pedir.

Versión moderna: Nunca admitas haber comprado nada a precio completo. Siempre, todo lo que te has comprado estaba en promoción a unos precios absurdos. Durante los primeros cinco años de matrimonio puedes decir que son cosas del ‘shower’ que te hicieron tus tías que él no había visto. Busquen muchacha que sepa coser.

 

Versión de 1955: Tu día debe girar en torno a su cena. Nunca te quejes si llega tarde o no llega. Siempre ten la comida caliente y bien preparada. Si sólo hay suficiente para él, dile que ya has comido.

Versión moderna: pidan a domicilio.

Más sobre cómo ser la esposa ideal en el siglo XXI en una próxima entrega.

 

*NOVIEMBRE DE 2007

2 comentarios en “Guía para la esposa contemporánea

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