Actualización semántica


Lluvia de palabras

Lluvia de palabras

Amo los diccionarios. En vacaciones, mis hermanas y yo jugábamos  “diccionario”, que consistía en que alguien buscaba una palabra rara en el reverenciado libraco y las otras dos tratábamos de adivinar la definición real e inventábamos definiciones creativas y bizarras. A raíz de esas sesiones  fabulosas, mis hermanas y yo somos de las pocas personas que sabemos qué significan las palabras wagogo, marojo, trébede y zuavo, entre otras. Precisamente por mi amor a los diccionarios me alegra cierta nueva tendencia editorial que los ha puesto de moda. Abundan los diccionarios temáticos como el paisa o el de colombianismos, el del vino, el del queso, el gourmet, el del chocolate, el del café, el del tabaco, el del rock, el del arte y hasta el del sexo.  Como no me gusta estar por fuera de la moda, quiero adentrarme en el mundo de la confección de diccionarios, por lo que voy a hacer un ensayo con ustedes. Por eso, voy a actualizar algunas palabras cuyos significados ustedes pueden creer saber, pero que con mi ayuda pedagógica tendrán mucho  más presentes de ahora en adelante. Aquí van:

Amor: dejar que él/ella se coma el último pedazo

Ansiedad: lo que todo columnista siente al darle “enviar” a lo que ha escrito.

Aprehensión: lo que siente cualquier madre cuando alguien respira antes de contestar la pregunta “¿te parece que tiene las orejas muy grandes?”.

Confusión: lo que sienten los hombres en un almacén de ropa interior

Desasosiego: lo que sienten las mujeres en un taller mecánico

Éxtasis: una caja de chocolates

Felicidad: lo que llega cuando decide finalizar la dieta

Fidelidad: la del perro que corre al lado del amo que va en bicicleta

Generosidad: que un niño te ofrezca su chupo

Gratitud: no tener que darle a nadie

Inútil: lo que son un globo de peltre, un jabón decorativo o una flor de plástico

Idolatría: lo que siente un niño por la tía que le pasa dulces al escondido de la mamá

Ira: lo que siente la mamá de ese niño por esa tía cuando el niño no duerme en toda la noche porque está hiperactivo gracias al azúcar de los dulces.

Incredulidad: sentimiento que suscita oír la frase “es sólo una amiga/amigo. No pasó nada entre nosotros”

Independencia: lo que caracteriza a los gatos

Igualada: la margarita en el rosal

Intriga: lo que produce un sobre sellado, una puerta cerrada, un ramo de flores anónimo

Locura: lo que se experimenta al empezar una dieta

Nostalgia: lo que se siente cuando hay que guardar el árbol de Navidad

Matrimonio forzado: dos peces en un acuario

Orgullo: las flores sembradas en los tarros viejos de leche Klim

Pánico: lo que siente una recién casada cuando la suegra cae de visita sorpresa.

Resignación: tener que compartir

Soledad: un pez en un acuario

Segundo: periodo brevísimo que transcurre entre que el semáforo se ponga en verde y el carro de atrás empiece a pitar.

Tenacidad: lo que requieren las flores que brotan en los resquebrajamientos de los andenes.

Triunfo: hacer trampa en la dieta sin que te pillen

Trepidación: lo que se siente al mirar en un pañal

Ultimátum: lo que te da el columpio antes de que se reviente la cuerda

Ya: momento en el que me toca terminar esta columna o si no me cuelgan…

 

*PUBLICADA EN DICIEMBRE DE 2007

 

 

 

 

 

 

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