La sabiduría del principiante


Este lunes que pasó, Jorge y yo cumplimos 6 meses de casados. Sí, medio año, es decir, 183.5 días amaneciendo juntos. Les parecerá poco a algunos que llevan décadas, pero déjenme decirles que mi matrimonio ya ha durado más que el de Britney Spears con Jason Alexander (55 horas); el de Collin Farrell con Amelia Warner (4 meses); el de Pamela Anderson con Kid Rock (5 meses) y Carmen Electra y Dennis Rodman (9 días). Para que vean, para estándares hollywoodenses, ya voy para las Bodas de Plata.

El punto es que llegar a este hito hoy en día no es poca cosa. Todos los días recuerdo las sabias palabras de tantas mujeres que compartieron conmigo sus secretos para un matrimonio perdurable, y hoy me siento en capacidad para aportar a la conciencia colectiva de las esposas del mundo. He aquí lo que he aprendido hasta ahora sobre el matrimonio:

La mejor manera de hacer que tu esposo haga algo es sugerir que no puede, con un sutil “bueno, es que ya no tienes 20 años…”

Aunque mi mamá se escandalice, lo cierto es que los hombres que tienen arete están mejor preparados para el matrimonio porque tienen experiencia con el dolor y saben comprar joyas.

La mejor base para un buen matrimonio… es la de CARETAS (o cualquiera que disimule la puntuación de los años: guiones, puntos, asteriscos…)

Es más fácil perdonar cuando él está equivocado que cuando yo estoy equivocada. Pero eso nunca ha pasado…

El baño es un campo de batalla. A veces, es un campo minado.

La pelea de la tasa del inodoro está perdida. Mejor, concéntrate en la de ‘no uses tu barriga para aprisionar las cobijas’, que aún tiene posibilidades.

La barba de tres días sólo es sexy en la pantalla.

La cera y el perfume son herramientas de las solteras; El enjuague bucal y el ABFLEX, de los solteros.

Después de un rato, lo único que sacude la cama por la noche son los ronquidos.

Uno nunca se debe acostar bravo. La pelea sólo continúa con las cobijas.

Hay que saber perdonar. Por ejemplo, hay que perdonar al marido por no ser Bruce Willis.

Los hombres necesitan el matrimonio más que las mujeres. Si no fuera por nosotras, ellos creerían que todo les combina.

El hombre promedio distingue 5 colores básicos y doscientas instancias de ‘fuera de lugar’.

Hay tres cosas sagradas en la vida de un hombre: la mamá, el equipo de fútbol y la empleada del servicio que hace el arroz como a él le gusta. No critiques ninguna de las tres.

Nada bueno sale de una conversación que empiece con “mi mamá no lo hace así”; “antes de conocerte nunca me pasaba”; “tu suegra es mejor que la mía” o “si me hubiera casado con…”.

Eso es todo lo que me cabe en esta columna, pero de aquí a seis meses seguramente tendré otras joyas qué compartir. Como verán, el amor es ciego, pero el matrimonio te abre los ojos de una.

 

* PUBLICADA EL 20 DE ABRIL DEL 2008

Un comentario en “La sabiduría del principiante

  1. Ana Laura de Romero dijo:

    Me has hecho tirar un par de carcajadas buenísimas jaja, será que yo a mis 30..ya podré escribir la enciclopedia de como cumplir 11 años de casada y no morir en el intento? (o matar al marido jajaja)

    un abrazo y feliz medio aniversario !

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