Mi súper poder


taste buds

Image by luisillusion via Flickr

Cualquiera que lea esta columna con (o sin) juicio ya sabe que me encanta la comida. Pero ojo, no soy una comelona cualquiera. Es decir, no cualquier comida me sirve. Como por placer, no para sentirme llena, porque la sensación de que mi boca esté que explote de sabores y texturas me parece lo más divertido que se puede hacer con ropa.

Claramente, hay gente que se come lo que sea (como mi papa, quien dice que se come la basura si se la calientan y le echan pique) y las diferencias tan marcadas me han llamado siempre la atención. Luego de años de ser tildada de “complicada” y ser blanco de burlas y muecas porque me saben distinto las marcas de agua, la ciencia de nuevo me da la razón. Resulta que una investigación realizada recientemente por Linda Bartoshuk reveló que el 25% de la población humana tenemos (obvio que me incluyo) una mayor cantidad de papilas gustativas. Ella nos llama los “súper saboreadores” y explica que este engalle sensorial puede haber sido una ventaja evolutiva porque podíamos detectar alimentos venenosos o en descomposición que los demás –es decir, ustedes los meros saboreadores- no. La misma investigación reveló que somos menos proclives a beber alcohol y fumar y además somos más joviales, mejores conversadores y más divertidos en las fiestas. Bueno, eso último lo añadí yo, pero lo de fumar y beber sí es cierto.

Lamentablemente también es cierto que el amor por la comida no viene solo. Los súper saboreadores presentan mayor riesgo de desarrollar cáncer, sobre todo las mujeres. ¿La culpable? La maternidad.

Dirán ustedes que las estrías y los pies de payaso y los ojos gordos son suficientes estragos, pero la naturaleza opina distinto. Las mamás súper saboreadoras estamos mejor equipadas para tener embarazos sanos porque nos alimentamos mejor y evitamos comidas potencialmente dañinas para el feto; el problema es que apenas uno tiene hijos, a la naturaleza le importa un bledo lo que pase con uno y esas mismas papilas gustativas siguen queriendo gustar cosas ricas pero si uno sigue comiendo como antes, desarrolla un mundo de enfermedades como la obesidad y a la arterioesclerosis y todas esas cosas que dicen los cardiólogos.

Por fortuna, los súper saboreadores (madres, padres, abuelos, tíos, etc.) tenemos aliados en el campo de la ingeniería de alimentos y la misma Bartoshuk está trabajándole a la creación de un tomate híperdelicioso. Ella cree que si logra ingeniar frutas y verduras con mejores sabores, los súper saboreadores nos los comeremos juiciositos en vez de hacerles el “fo” y preferir la tocineta.

 

La idea es bastante sexy. Brócoli con sabor a pecan pie y coliflor con sabor a filete miñón podrían hasta hacerme considerar el vegetarianismo. Pero hasta que salga al mercado la remolacha que sepa a trufa, me quedaré con mi estrategia actual: ¡mucho, pero mucho queso parmesano!

5 comentarios en “Mi súper poder

  1. Sue Valencia dijo:

    ¡Que buen super poder tienes Angela! Yo me declaro de los insípidos de lengua caray, entre más sencilla la comida, mejor! Ahora estoy aprendiendo a comer con más especias, como cúrcuma, hinojo y cardamomo, pero me da una pena horrible cuando alguien puede detectar una pizca de laurel en su comida y yo como si nada. Ja!
    Que sigas disfrutando de todos los manjares!

  2. ezzylanguzzi dijo:

    Ha! Angela, I got about 75% of this post. ; D I must be one of these people with extra taste buds (a super-taster), but an anomaly, too, because even though I can detect “notes” of spices in my foods, I also also enjoy my wine(s). Is there really truth in “chile” killing/numbing taste buds? I live for rich food. The richer the better.

    • Angela Alvarez Velez dijo:

      I think chile does kill the taste buds. My dad has gotten spicier and spicier with age. He says he can’t taste anything without “pique”. If you enjoy wine I think it’s because you like the taste. I think they meant drink alcohol like in harsh alcohol, tequila or vodka, and lots of it. A little glass with dinner can accent the food. And yes, I love rich food. I like it when it swims in sauce and floats and heavy cream. And I wonder why my blood sugar got high! 😉

Venga opine, deje la timidez...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s