Gordo en Público


Publicada en La Tarde el 31 de octubre de 2010

Una nueva comedia romántica sobre dos personas gordas que se conocen en una reunión de Comedores Anónimos y se enamoran ha causado tal controversia que el pecado social de Ser Gordo en Público es hoy tema de debate internacional.

La serie Mike&Molly aún no se ha estrenado en Colombia pero la actriz ha aparecido en Gilmore Girls y Samantha Who y el creador es el mismo de y The Big Bang Theory (ambas me encantan) así que tiene al menos buen augurio. La controversia ha surgido porque algunos especulan que los televidentes se sienten incómodos viendo la intimidad de dos personas gordas. Al respecto, Maura Kelly escribió en su blog de Marie Claire que le daría asco ver que dos personas obesas se besaran porque le da asco ver que gente obesa haga cualquier cosa, comparando esto con ver a alguien extremadamente borracho tropezarse o a un adicto a la heroína echado en una silla. Esta comparación, aparte de imprecisa, es cruel y ha generado una oleada de reacciones: más de 28 mil personas enviaron mensajes electrónicos a Marie Claire, celebridades como Sharon Osbourne han empezado campañas para que la gente cancele sus suscripciones a la revista, se ha pedido la cabeza de Kelly y el creador de la serie, Mark Roberts, ha dicho que Molly cancelará su suscripción en un episodio más adelante y, mi reacción preferida, se han organizado eventos llamados BIG FAT KISS-IN (más o menos BESUQUEADERA DE GORDOS) en Nueva York, Filadelfia y San Francisco en donde cientos de personas obesas van a besarse –no necesariamente de manera romántica, hay besitos en la mejilla- para demostrarles a Marie Clarie y a toda la industria de la moda y la belleza que nadie debe tratar de hacer que alguien sienta vergüenza por expresarse con un beso.

Y esto ¿dónde nos deja? Que echen a Kelly, si bien podría resultar satisfactorio para quienes piden su cabeza, no haría mayor cosa para cambiar la percepción social y cultural de que la gente gorda no merece estar en la pantalla. Lo mismo sucede con personas con cualquier característica que dista de la perfección “modelesca” (gente ciega, sorda, enana, etc). Si aparecen, su imperfección tiene que estar relacionada con algún punto de la trama o servir como desfogue humorístico; no pueden simplemente “estar ahí porque sí”.

La noción de que está bien ser gordo si nadie tiene que verme no es saludable para nadie porque insinúa que el problema es estético. Me recuerda una caricatura en la que Mafalda ve a un indigente y dice -Deberíamos hacer campañas para erradicar la pobreza- y Susanita contesta -¿Para qué todo eso? Basta con esconderlos.  Al parecer, Kelly estaría de acuerdo. Millones de gordos, no. Yo, no, y no porque pueda sentir empatía con Mike y Molly sino porque creo que darle visibilidad a la imperfección –gordura u otra- reconoce la diferencia, y eso es algo que todos necesitamos aprender a celebrar.

Venga opine, deje la timidez...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s