McJusticia


ESTA FUE MI PRIMERA COLUMNA PARA LA TARDE! PUBLICADA EN JUNIO DE 2003

Vi hace poco en un noticiero que en Estados Unidos se está llevando a cabo un interesante juicio al estilo de la demanda en contra de las grandes tabacaleras. Esta vez los malos del paseo son los restaurantes de comidas rápidas tipo McDonald’s. La demanda asegura que estas cadenas de restaurantes, por ofrecer comidas poco saludables y engordadoras, son las responsables de la mala salud y el pésimo estado físico de los estadounidenses. La obesidad de los comensales es, según los abogados, peligrosa y por lo tanto, la McDcmanda (el nombre es mío) exige una generosa compensación monetaria para quienes tienen exceso de equipaje grasoso.

Lo que me llama particularmente la atención de esta demanda es que en ningún momento se menciona que la gente entre a McDonald’s porque quiere. Yo he ido varias veces a restaurantes de comida rápida y nunca me han encañonado para que me tome una malteada de chocolate, un pie de manzana y papas a la francesa. Yo me las como porque me gustan. Entonces, lo que tienen de criminales estos lugares es que ¡a comida es rica. O rápida. O cómoda. ¿O qué? Uno de los alegatos de los demandantes es que los menús no especifican que las comidas son poco saludables y que no contienen discriminados los niveles de colesterol, carbohidratos y demás componentes. Es cierto: nunca he visto que me digan cuan engordador es lo que me estoy metiendo a la boca en ninguna parte. Tal vez quieran hacer extensiva la medida a otros restaurantes, y tal vez eso sea algo positivo, pero no creo que realmente haya alguien que entre a un lugar a pedir una hamburguesa con tocineta, queso, salsas, papitas y gaseosa creyendo que con eso va a adelgazar. No creo que el argumento del engaño sea acertado en este caso.

Y, ¿qué se supone que deberían hacer los dueños de las franquicias demandadas? Hacer que la comida chatarra tenga mal sabor o tal vez que se sirva con más lentitud seguramente disminuiría la clientela, pero no creo que eso haría feliz a nadie. La razón por la cual han prosperado estos negocios es porque son ricos y porque se ajustan a la agitada vida de hoy. No es culpa de ellos que hoy en día el promedio de las personas no tengan tiempo de ir a la casa y prepararse un nutritivo y balanceado almuerzo antes de regresar al trabajo. No es culpa de ellos que cada vez vivamos más lejos de nuestros trabajos y que pocas personas tienen quién les prepare el almuerzo para que cuando lleguen sólo tengan que comer sin preocuparse por cocinar y lavar los platos. No es culpa de ellos que hoy en día trabajen hombres y mujeres casi por igual, de tal suerte que el almuerzo preparado por mamá haya quedado relegado y el almuerzo que se entrega con el numerito en la pantalla haya tomado su lugar.

Mirándolo bien, la culpa es de nadie. A no ser que los pesos pesados quieran culpar a la liberación femenina,  la modernidad, al desarrollo económico, al libre comercio y a la globalización. creo que no van a tener mucho éxito en su lucha legal. Pero podría estar equivocada. Al Fin y al cabo, este fin de semana probablemente pediré algo poco dietético a domicilio y si el lunes no me sirven los pantalones, yo también voy a querer demandar a alguien.

Venga opine, deje la timidez...

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