Revolución Marrón

18/05/2013 § 4 comentarios


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Experto mugrólogo

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Algunos de mis amigos hacen muecas de horror cuando oyen que mi papá parte el mango con la misma navaja con la que les quita los nuches a las yeguas (tranquilos, la limpia en el bluyín cuando pasa de una tarea a la otra) pero la verdad es que me considero bastante afortunada aunque no siempre supe que era algo raro.

Noté la diferencia cuando llegué a vivir a Bogotá y tuve un novio que pensaba que las fresas crecían en arbustos (como las pitufifresas, que era lo más cercano a una fresa que había visto). Cierto cuñado, también bogotano, nos preguntó alguna vez cómo se sabía cuándo estaban listos para consumir los huevos que ponía la gallina porque él no había visto nunca un “huevo biche”. Otro primito criado en la capital fue motivo de burla porque en el colegio le pidieron que dibujara un pollo y él dibujó una pierna con papitas y gaseosa. La verdad es que tener potreros a la mano y fincas los fines de semana es un lujo que muchos damos por sentado.

El problema no es sólo bogotano. Un estudio reciente realizado a niños franceses mostró que los niños dibujaron pollos asados y croquetas de pescado en lugar de animales. En Inglaterra el año pasado la empresa Leaf realizó una encuesta en personas entre los 16 y 23 años y descubrió que el 36% no sabe que la tocineta proviene de los cerdos; el 40% no sabe que la leche viene de las vacas y el 11% pensaba que los huevos son comida procesada a partir del trigo y el maíz (esto además de la noticia de una mujer de Torquay que admitió darle puré de hamburguesas que compraba en en un restaurante de comida rápida a su hija de pocos meses porque no sabía cocinar). En Australia, la mayoría de los niños piensan que el yogur proviene de una planta, y un programa especial de Jamie Oliver mostró niños en Estados Unidos que eran incapaces de reconocer vegetales como tomates, papas y zanahorias cuando se les presentaron en su forma natural, cruda y sin procesar.

La cosa es grave.

Más allá de burlarme de mi compañera de clase que pensaba que las cebollas tenían pepa en el centro como un aguacate (y me burlé MUCHO), este nivel de ignorancia me preocupa, sobre todo ahora que soy mamá y ando buscando colegio. Somos increíblemente afortunados porque Matías no sólo tiene a mi papá que le enseñe cómo hacerle cesárea a una vaca (y va a saber que los perros no tienen cordón umbilical, a diferencia de su padre) pues tenemos nuestra propia huerta en donde él ha cogido tomates y habichuelas. Pero somos una minoría.

Por eso creo que la educación necesita una reforma y propongo ahora mismo que el Ministerio competente ordene que todos los colegios dicten una nueva materia: MUGROLOGÍA. Los niños se tienen que ensuciar, tienen que tener contacto con la tierra, sembrar, embarrarse, ver lombrices y jugar con lodo. Niño que llegue con el uniforme limpio a la casa no pasa. La revolución verde ya pasó. ¡Es hora de la Revolución Marrón!

PUBLICADA EL 18 DE MAYO DE 2013 EN LA TARDE

La mamicartera

11/05/2013 § Dejar un comentario


Mi mamicartera. Esta foto no es un montaje.

Mi mamicartera. Esta foto no es un montaje.

Yo estaba preparada para la transformación. Yo sabía que mi cuerpo no sería el mismo pero todo eso lo enfrenté con gracias y dignidad (y la ocasional rabieta porque pensaba que con la última contracción dejaría de ser parturienta y me convertiría en mamá y todo volvería a la normalidad.

Ja, ja, ja. Aparte de las estrías que me dejaron como si me hubiera revolcado con un tigre, se me deformaran los pies y los globos oculares, se me oscureció el pelo, me salieron canas, me volví alérgica a mi marca de maquillaje predilecta y se me resecó la piel y quedé con problemas de azúcar en la sangre

Pero no sólo sufrió mi cuerp. Sufrieron mis posesiones. Antes de tener que pensar en banalidades como alimentar a mi hijo yo podía invertir una porción generosa de mi quincena en la compra de útiles e insumos profesionales como libros, esmaltes para uñas, polvos, cremas, ungüentos, perfumes, barras hidratantes para labios, estilógrafos, cuadernos de diseñador y trufas de whisky. Y todo iba a dar a una de mis fabulosas carteras. Ay, cómo me encantan las carteras…y las billeteras y las bolsitas y los portalápices y los monederos y los portalabiales y los estuches y todas las cositas con cremallera y espejitos y…en fin, tienen la idea.

Mas ahora, mi cartera, otrora de tamaño decente y hecha en cuero, negra, con mariposas en relieve y forro satinado, altar y receptáculo de todas mis vanidades, banalidades y feminidades, es ahora grande, de material antiinflamatorio, a prueba de agua, sismoresistente, deforme y decididamente maternal. Abro mi mamicartera, con cautela meto la mano y me topo con al menos cinco crayones, pañuelos faciales en diferentes estados de humedad, un surtido de partes de juguetes –un brazo, una cabeza, un casco que no pertenecen al mismo cuerpo- y algo que alguna vez se pareció a una barra labial hidratante con sabor a cereza que ahora está mordida y babiada.  Además mi mamicarera tienen un lugar para el jabón antibacterial, los pañitos húmedos, el Neosporin, las curitas del Hombre Araña (que sirven tanto para las laceraciones reales como para las imaginarias), el atomizador desinfectante, el Spray Mágico (que espanta arañas, zombies y monstruos comeniños), botella de agua, termito con jugo, coca con tapa hermética con trocitos de manzana verde, bolsita hermética con trocitos de zanahoria, marcadores lavables, hojitas para rayar (porque no todos los restaurantes tienen juguetes para niños, lo cual debería ser obligatorio por ley) y una billetera que está que se revienta porque además de mi pase, mi cédula y dos billetes de diez contiene el registro civil, el carné de la EPS, el carné de vacunación, el carné del colegio, la tarjeta con el número del pediatra y las tarjetas de las cuatro mil empresas de salones de juegos con maquinitas y atracciones (ya no son de monedas) y las tarjetas de descuentos de club infantil de siete restaurantes distintos.

No cabe duda, a la mamita se le reconoce por la cartera. Pero no cambiaría la mía por nada…aún. Feliz Día de la Mamicartera habiente y nos vemos en la fila (no sé cuál pero siempre hay una).

 

* PUBLICADA EL 12 DE MAYO DE 2013 EN LA TARDE

El Mundo AM

06/04/2013 § 3 comentarios


La pata de la vaca

La pata de una vaca. Esto estaba en el borde de la carretera ayer. Matías y yo la vimos camino al cole. Esta es una de esas cosas mañaneras… (la cabeza de la vaca estaba al lado pero me parece demasiado macabra publicarla. Pero le tomé foto…)

No soy una persona mañanera. Mi cerebro se despierta tipo 11 y mi simpatía no se asoma antes del mediodía. Tipo 4:30 soy una caja de música pero realmente llego a mi mejor momento a las 5:45, que curiosamente coincide con el Happy Hour en la mayoría de los bares pero creo que es pura coincidencia (o memoria genética, no estoy segura). La noche es mi amiga. Mis tesis y el par de libros que he escrito los que escrito de noche, tres de ellos anteriores con la misma gata acostada en mi regazo. La noche se me hace emocionante, llena de energía misteriosa y un ambiente eléctrico. Lo que se hace de noche está teñido de complicidad. Las actividades más mundanas y cotidianas adquieren un matiz nuevo cuando se realizan a la luz de la luna. Cómanse un huevo frito a las 11:30 PM y verán que les sabe diferente.

Pero hace rato no veo la noche. Llego a las 8 PM cabeceando como toro bravo porque mi hijo es madrugador. MUY madrugador. Se despierta generalmente antes de las 6, incluyendo domingos, festivos y días helados, y pasa de fundido a disfrazado de Batman en cinco segundos. Cuando logro dormirlo a las 7:30 PM ya no me dan ganas de leer ni de escribir ni de revisar si tengo pedazos de chicle en el pelo. A duras penas tengo energía para comer y ya. Lejos han quedado los días en los que llamaba a mis amigos noctámbulos para hablar hasta altas horas de la mañana de toda suerte de temas intrigantes (porque la verdad es que la sexualidad de Luke Skywalker es un tema que de día no puede tratarse), me metía a las redes sociales o leía autores densos como Milan Kundera o W. Sommerset Maugham (no me imagino uno cómo lee Foucault a plena luz del sol). Incluso esas noches de recién casados cuando Jorge y yo nos quedábamos hasta tarde hablando de todo y de nada, antes de que nuestras noches estuvieran llegas de remedios para la tos, teteros y vaporizadores.

Ahora me levanto temprano y el sol me sorprende caminando por la carretera veredal con Matías de la mano, rumbo al colegio que queda cerca. Trato de ponerle buena cara a la cosa pero la verdad es que el sol se me hace vulgar y medio mañé. Los colores son chillones, los sonidos son estruendosos y huele a queso. Mientras que la noche es de los gatos, las brujas, los amantes y las conspiraciones, la mañana es de los perros callejeros, los lecheros, los maletines de cuero y las cirugías.

Pero poca opción tengo. Ya mi blancura vampiresca ha cedido y tengo tantas pecas que de lejos parezco bronceada y me he hecho amiga de los demás matutinos. Tengo gorro de viejita y botas pantaneras y le he cogido cariño al olor de la boñiga.

Todavía extraño mi amiga noche. Tal vez algún día regale mis piyamas de franela que huelen a tetero y me compre una piyama de satín negro. Aunque lo más probable es que Matías luego la use como disfraz de Drácula para una presentación del colegio.

 

+ PUBLICADA EL 7 DE ABRIL EN LA TARDE

El templo ateo

30/03/2013 § 4 comentarios


Concert picture of Steve Martin and The Steep ...

Steve Martin en concierto cantando “Atheists don’t have no songs”

 

Recientemente un amigo cristiano me dijo –Ángela, ¡tu debes unirte a las filas del Ejército del Señor!

 

Por quitármelo de encima contesté –Ya me reclutaron.

 

A lo que él replicó –Si ya estás en el ejército, ¿por qué no te he visto en misa?

 

Y yo susurré: -Porque estoy en el Servicio Secreto.

 

Me acordé de la anécdota esta semana porque justo para la pascua leí un artículo sobre la importancia de los templos en las ciudades y argüía a favor de un templo ateo. El autor, el arquitecto Tom Greenall, trabajó con Alain de Botton (autor de Religión para Ateos) y Jordan Hodgson en la propuesta de templos como proyecto de diseño crítico, es decir, diseño usado para iniciar debates en lugar de dar soluciones. Los tres piensan que las ciudades necesitan lugares de culto pero que ya no hay tiempo para los deberes que exigen una religión organizada. Sin embargo los humanos necesitamos rituales consoladores y entrañables y para ellos la solución son los templos ateos. Incluso dicen que los museos, teatros y  centros comerciales de alguna manera están reemplazado las iglesias en muchas ciudades pues la arquitectura de estos sitios inspira lo que otrora inspiraban los templos.

 

No sé si estoy del todo de acuerdo pero me parece interesante. Mucha gente tienen

 

momentos profundos de introspección en un rinconcito del café del centro comercial un martes por la mañana cuando no hay mucha gente mientras sorben pensativos un café mocha; otros se confiesan en la mesa esquinera poco iluminada del restaurante que ofrece almuerzos ejecutivos; más de una ha sentido que el Universo le responde su Pregunta cuando de casualidad abre un libro cualquiera en la librería y un pasaje parece susurrarle la Respuesta. No es del todo descabellado entonces pensar en diseñar un lugar que promueva la oración secular. El primer edificio de este estilo está programado para ser construido en Londres y será un rascacielos negro que muestre la evolución de los humanos en peldaños, todos sobre un peldaño de oro que muestra la gran incógnita de lo que ocurrió antes de lo que conocemos como el Principio. No sé a ustedes pero una laja de oro podría inspirar en mí pensamientos bastante elevados.

 

Estos arquitectos son parte de un movimiento mayor llamado espiritualidad atea (no es ironía). Libros y artículos, algunos más serios que otros, describen las ventajas de la espiritualidad atea: no hay que creer en el infierno, los domingos son libres, no hay que tratar de evangelizar a nadie y si bien no tienen canciones (como lo señala el humorista Steve Martin) los ateos, a falta de cantos gregorianos y música de órgano, tienen rock.

 

Pareciera que el tema del ateismo podría estar ganando terreno pues, en palabras de los autores, lo invisible y lo inexistente se parecen mucho.

 

Por eso en esta Semana Santa voy a explorar la idea de templos alternativos. Tal vez empiece por una pizzería…

 

 

 

* PUBLICADO EL 31 DE MARZO DE 2013.

 

Consejos para mujeres en potencia y con mucho potencial

22/03/2013 § 8 comentarios


Female Gender Symbol Pendant Necklace

Porque cada niña es una joya…

Esta semana fui invitada a hablar con las alumnas del Gimnasio José Joaquín Casas a raíz del mes de la mujer y me dijeron que pensara qué consejos les daría a las mujeres del futuro. Esta es una lista a la tal vez le añada más cosas en el futuro y que espero que ustedes me ayuden a nutrir. Ahí va:

Humildad significa saber la diferencia entre lo que uno es y lo que no es. Si es inteligente, sea humilde y sepa que es inteligente; si es bonita, acepte que es bonita. No se haga la boba ni diga que es fea que eso es estupidez, no humildad.

Sean responsables. Ser responsables no significa hacer siempre las cosas bien. Significa aceptar las consecuencias de las decisiones que uno toma, buenas o malas. Si no están listas para las consecuencias, no tomen las decisiones solas. En otras palabras, si papi tiene que pagar, papi puede opinar.

Si un hombre mayor las pretende, antes de sentirse halagadas pregúntense por qué las mujeres de su edad no quieren salir con él.

La decisión sexual más importante no es ni cuándo ni con quién sino por qué. Si es porque todas lo han hecho menos yo, porque si no él me va a echar, porque él no quiere esperar más, porque qué oso ser virgen, entonces…no.

No vayan al mismo lugar que el tipo que les gusta y después finjan que se lo encontraron de pura casualidad. Ellos se dan cuenta.

Si no está lista para que su abuelita sepa lo que está haciendo, no lo haga.

No se burle ni se impaciente con su mamá porque ella no entiende el iPhone ni sabe manejar el iPad. Recuerde que usted no siempre supo manejar el iNodoro.

No se rían si lo que el tipo dijo no es chistoso. Tengan criterio para dispensar halagos y verán que los que reciben son más sinceros.

Encuentren algo que les encante hacer que no tenga nada que ver con los hombres. Y cuando estén contentas, cuando tengan confianza en sí mismas y estén bien ocupadas, entonces pueden tener novio.

No escondan al novio ni dejen que él se esconda. Si realmente te quiere, va a querer conocer a las personas que te fabricaron.

Hagan un pacto con los papás: yo prometo llamar si estoy en problemas y ustedes prometen no juzgarme por haberme metido en problemas. Así todos sabemos que si la cosa es grave no me va a dar más miedo la reacción de mi papá que seguir en una situación que no sé manejar.

Nunca se es demasiado cool para poner tildes.

TÁPENSE. Es mejor despertar la curiosidad que la lujuria.

CÁLLENSE. Oigan a sus papás, a sus maestros, a los demás. Especialmente a los novios. A veces creen que la relación es maravillosa y es porque están en una relación consigo mismas.

Qué el único misterio que queda por revelar no sea su inteligencia.

Los modales nunca pasan de moda. La ortografía tampoco lo hará.

Si sus chats tienen más emoticones que palabras, compre un diccionario.

Facebook no es un diario íntimo. Pilas con lo que comparte.

Tengan una dirección electrónica decente. Es muy tierno y chistoso ahora pero nadie quiere contratar a florceitaroquera927 ni a facilperotierna94.

En el mundo real, nadie te valora por tu potencial. Deja la pereza y haz todas esas cosas que crees que podrías hacer si te diera la gana.

Si pone los cachos contigo te pondrá los cachos a ti.

Tengan límites: emocionales, físicos, espirituales. Aprendan a decir que no sin pena y sin explicaciones.

Y recuerden: para el gobierno son niñas hasta que cumplan los 18; para sus maestros, mientras estén en el colegio; para sus padres, hasta que vivan bajo el mismo techo. Pero ustedes se creen muy maduras, muy adultas, muy independientes, sobre todo porque eso les dicen en la televisión. Pero ojo, mucho ojo: los únicos que les dicen que ustedes pueden decidir solas son los que les están tratando de vender algo. Por eso, háganme caso.

 

* PUBLICADO EL 24 DE MARZO DE 2013 EN LA TARDE

Gente sobrante

16/03/2013 § 5 comentarios


Beautiful Asian Woman Thinking

Joven, bonita, inteligente, de buen gusto, educada…¡ELIMINÉMOSLA!

 

De pronto ya se enteraron de la política de los medios oficiales chinos de referirse a las mujeres solteras mayores de 28 años como “mujer sobrante”, que en mandarín se dice shengnu. El apelativo forma parte de una campaña que busca eliminar la cantidad de hombres solteros que hay en China, país en donde a pesar de haber 20 millones de hombres más que mujeres, las mujeres parecen cada vez menos proclives a casarse con cualquiera. Qué vaina que el gobierno chino piense que los hombres solteros desestabilizan el orden social. Y aunque los que sobran no son ellos, las señaladas son ellas y el gobierno ha optado por la vergüenza social como incentivo para el matrimonio. Claro, porque no hay mejor cimiento para una relación duradera de mutuo apoyo, fidelidad y amor como la pena. Yo no creo que funcione, especialmente porque la mayoría de las chinas solteras son educadas y con ingresos propios, por lo que pienso que una palabrita como shengnu no las va a arriar hacia el altar.

 

Sin embargo confieso que me resulta interesante la idea de que hay gente que sobra en una sociedad. Por ejemplo creo que definitivamente la gente que cree que casarse es una meta y que reproducirse es una obligación sobra, y mucho. Son como el colesterol de la sociedad; nos vuelven pesados y nos impiden avanzar.

 

Otro grupo que hay que adelgazar es el de los seguidores de “más vale malo conocido” y “mejor mal acompañada que sola”. Esos sí que nos están sobrando.

 

En mi profesión, por ejemplo, quisiera declarar shengnu a toda esta generación de pseudo-periodistas que creen que generar escándalo es lo mismo que investigar, que opinar es lo mismo que juzgar, que la crítica es igual a la rajadera y que los ángulos asimétricos y la edición tipo MTV reemplaza la reportería real. Ah, y chau con la modita esta de que ponerse un disfraz durante 20 minutos es una “crónica de inmersión”.

 

Me sobran también los evangelistas de cualquier naturaleza, bien sea los que me quieren convertir al yoga, al vegetarianismo, al deporte o cualquier otra corriente. Me pesan los médicos que tienen un solo diagnóstico para todo (gordo) y los colegios que no han entendido que las evaluaciones y los castigos son del siglo pasado.

 

Me tallan los omnisapientes que creen que nadie tiene nada para enseñarles, que se las saben todas, que sólo hay dos clases de personas en el mundo: los que están de acuerdo con ellos y los idiotas. También me hacen bulto los que creen que los semáforos y las tildes son facultativos.

 

Por eso quisiera diseñar una varita shengnu que me permita (a mí y a un grupo selecto de oficiales) ir por la calle declarando sobrantes. Prometo perseguir a los corruptos, los mentirosos y los ladrones primero. Pero ojo, la gente que le pinta las uñas a los French Poodle, usa mocasines sin medias o actualiza su estado en Facebook más de tres veces al día está en mi radar.

 

 

 

PUBLICADA EL DOMINGO 17 DE MARZO DE 2013 EN LA TARDE

 

Las siete etapas del atraco

13/03/2013 § 5 comentarios


The Tigger Movie, a film based on the Disney a...

La calcomanía de Tigger fue lo que más me dolió

Me han robado.  No, no es que estén teniendo una regresión a una columna anterior, sino que me han VUELTO a robar.  Esta vez fue el tradicional “cosquilleo” durante un apretujado viaje en transmilenio.  Y sí, de nuevo todos me han dicho que siquiera no me pasó nada y que agradezca que sólo fue el celular y todo igual que la vez pasada.  Pero como ahora ya soy una experta en aquello de ser víctima del robo, quiero ofrecer mi sabiduría con todos ustedes, víctimas potenciales o que ya han pasado por lo que llamaré las siete etapas del atraco.

La idea se la robé a mi mamá, orientadora familiar y consejera fabulosa quien me enseñó sobre las siete etapas del duelo.  Pues bien, creo que cuando a uno lo atracan, de alguna manera uno le hace duelo a lo robado, por lo que estas siete etapas, con algo de creatividad, se pueden adaptar a lo que siente alguien recién atracado.  Lean y decidan.

La primera etapa es el choque.  El instante en el que uno se da cuenta de que algo anda mal.  El bulto que es el celular ya no es visible ni palpable en el lugar en donde generalmente está.  Uno siente como si se acabara de tragar una moneda de cobre helada y una amarga y álgida sensación recorre el tracto de la boca al estómago.  De repente, uno siente que se le seca la garganta y le faltan las palabras.  A veces, hasta empieza a sudar frío y a temblar ligeramente mientras la mano recorre el bolsillo, la cartera, la chaqueta y de nuevo otro bolsillo con creciente desesperación.

Sigue la negación.  – no – se dice uno mismo – no puede ser que me hayan robado.  Eso fue que dejé el celular (la cartera, la billetera, etc.) en alguna parte.  Eso fue que lo dejé en la otra cartera.  Claro, ayer tenía zapatos azules y ahora tengo los café y seguro lo dejé en la cartera que me sale con los zapatos de ayer. O en la casa de mi novio o en la oficina del lado o junto al teléfono sobre la mesa de noche.  Eso fue, lo dejé por ahí, está embolatado pero eso aparece.  Qué va a ser que me hayan robado (otra vez) a mí, yo siempre tan pendiente.  Además, eso es súper seguro, nadie se los roba, tienen clave y a lo mejor me lo devuelven.  Voy a llamarme en caso de que esté por ahí alguien buscándome para entregármelo, yo tan elevada…

Pero ya uno deja de meterse mentiras, y entonces llega la ira.  En ese momento, el diálogo interior es algo así como – Por qué yo, que soy tan buena persona, que hasta compro de esas goticas que venden para alimentación y nunca me cuelo en las filas, por qué yo, maldita sea, ojalá se pudra el que me lo robó, ojalá se electrocute tratando de descifrar la clave.  Policías inútiles, es una mentira el juramento que toman, dizque proteger y servir, sólo palabras pero dónde están cuando uno los necesita.  Claro, uno hace una “U” en rojo y vuelan, pero cometen un verdadero crimen y ni uno.  El colmo, el colmo, vida ¿!(“&)·?/·=)·!!! Por qué no tengo carro, por qué me vine a vivir a este pueblo, si estuviera en mi casita no me habría pasado esto, o si me hubiera pasado al menos mi mamá me estaría reconfortando y mi papá me llevaría a poner el denuncio, pero me toca sola como un hongo en esta ciudad, y fuera de eso llueve, (la maldición de esta semana cabe aquí) ojalá se caiga en un charco y se parta una pierna el que me robó…

Después de estar así mucho rato, llega la culpa.  Y entonces, la consciencia empieza a dar lora.  ¿por qué contesté esa llamada?  Claro, ahí fue cuando vieron dónde lo guardé.  ¿Y dónde dejé el manoslibres? ¿Por qué no cogí un taxi? ¿cómo no me di cuenta? ¿qué le voy a decir a mi papá?  Qué pena, ya van dos veces, cómo pude ser tan elevada, cómo es que me lo amarré con una cuerdita de la mano, por qué, por qué, por qué.

Pero no hay respuestas.  Y después de sobarse la frente varias veces y comprobar que eso no hará que regresemos en el tiempo, aceptamos la siguiente fase: tristeza.  Mi pobre celular, que compré con mi propia plata, en donde anoté el teléfono del niño que me gusta, con el que me distraje jugando culebrita en las filas en el banco, el que me servía de despertador y de amigo.  Con él no me sentía sola nunca porque si me tocaba almorzar sin compañía podía llamar a alguien para que me hiciera visita y los de las mesas de alrededor no creyeran que no tengo amigos.  Él era mi amigo. Tenía una calcomanía de Tigger por detrás y tenía la pantalla azul y se me calentaba cuando hablaba mucho rato con mis hermanas y olía rico porque lo limpiaba con Splash de fresa una vez a la semana para que no quedara grasoso.  Ahora, quién sabe dónde estará, quién lo estará usando, si lo quieren, si le arrancaron la calcomanía.

Y después de una lagrimosa despedida, llega la última etapa: la aceptación.  El celular no va a volver.  No me voy a encontrar al ladrón en la estación de la 26 para obligarlo a devolvérmelo ni voy a encontrar las pistas que conduzcan a la captura de la pandilla que se dedica a separar a las jovencitas de sus pertenencias.  Será volver a la Edad de las Cavernas, como cuando no había celulares y uno tenía que ser previsivo.

Y esas son las siete etapas del atraco.  Espero que mi análisis sicológico les guste y que nunca tenga que hacer este doloroso recorrido.  Feliz fin de semana y espero que el lunes los encuentre con sus pertenencias intactas.

*PUBLICADA EN MUNDO MODERNO EN el 2004

La Feminista y las Mariposas de Cerámica.

09/03/2013 § 3 comentarios


No he sido precisamente la más fanática del Día de la Mujer. No me gusta su origen, lo que representa, cómo se celebra, cómo se ha mediatizado y cómo se usa para vender rosas baratas en los semáforos. Fo, fo, fo. Año tras año me debato entre escribir al respecto y tratar de no sonar latosas (pueden leer las columnas de otros años aquí, aquí y aquí) y simplemente ignorarlo y esperar que la gente que me manda tarjetas virtuales de felicitación entienda que aprecio su cariño pero deploro este día.

Pero este año…ay, este año estoy en problemas.

Bolsa con mariposas

Bolsa con mariposas

Mariposas anti-feministas

Mariposas anti-feministas

Lo que pasa es que mi hijo, mi hermoso, tierno e inocente bebé, está en el Jardín y allá han sucumbido a la tentación de celebrar este día macabro y hoy, justamente hoy, 8 de marzo, día que detesto, ha llegado con un regalo para mi. Pero no cualquier regalo; no un bouquet de flores marchitas ni una tarjeta prefabricada. Por supuesto que no. Mi hijo ha llegado con un móvil de mariposas de cerámica que él mismo hizo y pintó y luego metió dentro de una bolsa de papel marrón que además decoró con papel de seda.

¿Qué hace una en este tipo de situaciones? En el manual de la Clínica no había ningún capítulo sobre el efecto que el estrógeno tendría sobre mi feminismo, ninguna advertencia sobre la posibilidad de que las mariposas estropearan años de animadversión. Pero ahí lo tienen, este regalo de mi hijo me enterneció. Y me lo entregó dándome un beso babiado y diciéndome “Feliz día de la mujer, Mami.”

Lamento informarles que se me encharcaron los ojos.

¡Pero, por Florance! ¿Qué me pasa?

Es una conspiración. Los promotores de este día sacaroso han reclutado a los niños y eso es sencillamente cruel. Es bajo. Es ruin. Es…bastante efectivo. Porque ahora tengo el móvil de mariposas colgado del techo y la bolsa pegada al corcho del que pego todos los artes de mi hijo y no puedo, no puedo generar el veneno de otros años.

Siento los suspiros de desprecio, los gruñidos desaprobatorios. Lo sé. Me los merezco. Pero es que estas delicadas y deformes creaciones de cerámica, colgadas con amor de hilos sucios y surcados con cuentas plásticas –probablemente chinas y tóxicas- las hizo Matías. Ustedes no entienden. Con razón Simone de Beauvoir nunca tuvo hijos. Un solo móvil y Llegó para quedarse habría tenido como protagonista una mariposa.

O tal vez no. Tal vez sea sólo yo. Tal vez sea pasajero y un día no muy lejano me siente con Matías y le explique sobre teoría de género y le hable de Judith Butler y le cuente sobre las sufragistas y veamos Erin Brocovich arrunchados comiendo crispetas.

Tal vez otro día, pero no hoy. Hoy sólo tengo ojos maternales para mis mariposas de cerámica. El año entrante alegaré sin duda…salvo que en el colegio les enseñen a hacer rosas en porcelanicrom.

 

La Semántica y su importancia en la vida cotidiana

04/03/2013 § 3 comentarios


English: Pope Benedict XVI during general audition

¿Puente entre las diferentes religiones? Hmmmm, tal vez no.

Hay gente que cree que la semántica no es más que una palabra que aparece en las pruebas de Español, diseñada para confundir a los estudiantes, pero yo estoy convencida de que la semántica es la raíz de muchos problemas cotidianos. Verán, el término semántica viene del griego semantikos que quiere decir “lo que tiene significado”. Semántica, entonces, es todo lo referente a los aspectos de significado y sentido e interpretación de símbolos y palabras. Ahora, ustedes se preguntarán qué tiene que ver eso con, por ejemplo, el que se hayan demorado mucho en arreglarme el Internet. Les daré un ejemplo:

En una conversación con Juan (todos se llaman Juan) de la empresa Interculaquiercosa, me dice que mi servicio será reestablecido MAÑANA. Ahora, yo uso la palabra mañana como ordinal, es decir, hoy, mañana, pasado mañana. Es concreto y definible. Pero Juan usa la palabra mañana como sustantivo, como El Mañana, sinónimo de El Futuro, como El Mañana, El Hoy, El Ayer. Intangible y vago. ¿Ven la diferencia? Entonces, cuando sigo sin servicio luego de 24 horas, que es lo que comprende mi mañana, me irrito. Pero Juan está fresco porque su mañana contempla eones.

¿No están convencidos? Les va otro ejemplo. Recientemente mi mamá ha tenido conversaciones frustrantes con otro Juan, el de su empresa de pensiones, Pensionesesipuede.  Ese Juan le ha dicho a mi madre en varias ocasiones que lo de su pensión está “listo”. Ahora, mi mamá lo toma como listo en el sentido de preparado, dispuesto, este mes me consignan; pero Juan lo toma como inteligente, astuto, sagaz, como quien dice, esa cosa de las pensiones está bien diseñada (para que nadie la reciba). Entonces, mientras Juan admira los papeles, mi mamá consulta su saldo.

¿Siguen escépticos? Tomemos como ejemplo un tema de moda: la renuncia del Papa. Ahora, la palabra pontífice viene del latín pontis que significa puente, e ifice que significa constructor. En la antigua Roma se refiería al funcionario que tenía que cuidar el puente sobre el río Tiber. Mediten sobre eso un momento: el pontífice es quien debe construir y cuidar puentes. Y ahora piensen en la labor del Papa, de los Papas, y piensen si han sido fieles a la semántica. Piensen en un mundo en el que los líderes religiosos se dediquen a buscar maneras de unir. Y ya que prendieron el pensador, piensen en los problemas que tenemos actualmente. Términos como paz me llegan a la cabeza. Si para algunos paz significa ausencia de conflicto mientras que para otros significa presencia de bienestar vamos a estar negociando dos cosas distintas cuando nos sentemos a la mesa a dialogar. Términos como justicia, que para unos significa “con cuánto me puedo volar” y para otros “cómo reparamos el daño que ha hecho”; humor, que para algunos es banal y para otros es indispensable.

Semántica. Una fuerza poderosa, ¿no les parece?

Bar de lágrimas

27/01/2013 § 11 comentarios


Hace poco leí que se había inaugurado en Estocolmo un Bar de Hielo, en el que todo se sirve congelado. También hay en Londres y el Milán, y no crean que esos son los bares más raros que hay por ahí. Hace un par de años pusieron un bar de oxígeno enLos Ángeles y hay varios bares de sangre ocultos por todo Europa. Pues ahora tengo una idea para un nuevo tipo de bar. Debo admitir que la idea no es totalmente mía, pues le debo la inspiración a Vicky –ella sabe quién es – quien me señaló hace poco, con toda la razón, que no hay un lugar en donde sea socialmente aceptable llorar. Por eso propongo un bar de lágrimas, en donde cada quién puede ir a llorar cuando y cuanto le dé la gana.

No es que yo tenga problemas con el llanto. Mis lágrimas rara vez declinan unainvitación a salir. Lo que pasa es que otras personas sienten que llorar es una invitacióna jugar al psicólogo y no dejan que una llore en paz. Siempre llega la gente a decir “ven,no llores, qué te pasa, no te afanes por eso, cálmate, todo va a salir bien” y no se dan cuenta de que a veces uno necesita una lloradita como para poner las cosas en perspectiva. Llorar es sumamente terapéutico, y creo que es una falta de respeto que le digan a uno que deje de llorar.

Por eso creo que mi idea del bar (bueno, de Vicky y mía) sería todo un éxito.Hay muchas cosas que se pueden ofrecer para que el ambiente lacrimógeno sea másagradable. El bar podría ofrecer un menú ecléctico que incluya bebidas hidratantes y estimulantes para olvidar por qué lloras; una variedad de pañuelos faciales texturizados,saborizados, aromatizados, coloridos, remojados en Xanax; comida apropiada para unasesión de indignación, rabia, ira, intenso dolor, desasosiego, crisis existencia (muchochocolate habría en el la carta); una variedad de cobijas, almohadas, cojines, y sofáspara acomodarse y dar una lloradita larga y cómoda; maquillaje a prueba de agua;bolsitas de té y máscaras de esas frías para deshinchar los ojos y muchas otras cosas.

Este bar no sólo ofrecería un espacio apto para el llanto, sino que nos ayudaría arecuperar la dignidad del acto de llorar. Al fin y al cabo, hay lugares especialmentediseñados para el depósito de otros fluidos corporales mucho menos respetables y nadie se queja de ello. Nadie respeta las lagrimitas, o los “llorares” como les decía yo cuando era niña. No entiendo por qué. De todos los fluidos, ninguno coma la lágrima ha sido objeto de poemas, canciones y retratos, y aún así no goza de la misma aceptación quelos demás. Es perfectamente bien visto decir que una va al baño, e inclusive no es mal visto que alguien diga explícitamente que va a hacer pipí, pero si uno dice que va a hacer lágrimas, todo el mundo queda en choque. Es discriminación líquida.

Francamente, no veo por qué el llanto causa tanto revuelo. Todos lo hacemos,aunque unos más que otros, pero en general es algo común a todas las culturas, edades,estratos, orientaciones sexuales y religiosas. De hecho, si me preguntan a mí, creo que las lágrimas son de lo más democrático que tiene la humanidad.

Por eso insisto en mi idea del bar de lágrimas, con música apropiada, meseros bizcochos que pasan y dicen “estás llorando divina, ¿quieres otro kleenex?”. Nostaparíamos de plata, seríamos famosas y recuperaríamos el valor social de la ocasional lloradita.

Pero mientras conseguimos la licencia de sanidad, los permisos, la plata para montar el local y todo lo demás, lo que podemos ir haciendo como sociedad es volvernos más tolerantes con los llorones. Algunas personas sienten que llorar es un acto impúdico, casi pornográfico, y creo que están sumamente equivocados. Me parece lamentable que nos llame más la atención un lagrimón descarado que un pantalóndescaderado. La próxima vez que vea a alguien atacado llorando, déjelo en paz. No se sienta incómodo ni culpable. Piensen nada más que si podemos convivir con playas y colonias nudistas, ¿cómo no convivir con unas lágrimas al aire?

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