Barbie salva el mundo
28/04/2012 § 6 comentarios
De niña me encantaba jugar a la Barbie. ¿A quién estoy engañando? Jugué con Barbies aún después de sacar el pase y si no hubiera sido porque me fui a vivir a otra cuidad las habría usado después de tener la cédula. Ya, lo dije. ¿Y qué? Mis juegos de Barbies, sobre los que eran con mis hermanas y mi prima Andrea Giraldo (sí, le eché al agua, ella también jugó hasta que nos graduamos del colegio. Y que no lo niegue porque tengo fotos) duraban días. Eran juegos complejos con tramas y subtramas y personas principales y secundarios y escenografía y vestuarios. Éramos neurocirujanos/pilotos o modelos/espías, princesas disfrazadas de esclavas, esclavas haciéndonos pasar por princesas y no sé cuántos cuentos más. Fueron horas felices y admito que cuando me topé de joven adulta con la noción feminista anti-barbie me sentí triste y creo que hasta negué mi amiga de infancia en alguna ocasión.
Pero leí en estos días una noticia que reivindica a Barbie y a todas las barbieamantes. Resulta que Mattel, la fábrica que produce la Barbie, ha sacado una edición especial de Barbie calva. Para quienes no conocen a Barbie les diré que el pelo siempre fue una gran cosa. Tenía su propia peluquería, los accesorios eran fabulosos y el peinado y mantenimiento de la melena (rubia, negra, castaña, roja y últimamente hasta con rayitos morados) ocupaba gran parte del juego. El pelo de Barbie es tan crucial como sus senos desproporcionados y su Cadillac rosado. Pero Barbie se calvió y lo hizo por una niña con cáncer. Empezó con una sola muñeca hecha especialmente para una niña y ahora van a lanzar una muñeca calva que será distribuida en hospitales infantiles en Estados Unidos y Canadá, pero varios grupos están buscando que vendan la versión en tiendas. El movimiento ha inspirado a otros fabricantes y ahora han anunciado una edición de Bratz y Moxie Girlz.
Esto puede parecerles banal a algunos pero les aseguro que para una niña con alopecia o cáncer el ver que su ídolo –sí, de plástico- no deja de ser chic por ser calva puede ser tremendamente inspirador. La Barbie, que nos ha servido a tantas niñas como catalizadora de fantasías, agente de sueños y ejecutora de historias, es mucho más potente que lo que sus críticos creen. Y ahora puedo decir orgullosamente que si por mi fuera todavía tendría una Barbie en la cartera (cómo sería de útil para jugar cuando las filas están largas o en las salas de espera), porque nadie puede negar que se requiere temple guerrero calviar a la Barbie. Ojalá la saquen al mercado. Les juro que me compro una. Qué va, me compro cuatro y le doy una a Lina, otra a Pilar y otra a Andrea para que juguemos juntas otra vez.
Etiquetado:Barbie, Bratz, Mattel, Moxie Girlz

Me encanto lo q escribiste , al fin de cuentas, la conocí chiquita…
¡ah que padre! Yo jugaba también con mi versión mexicana de la Barbie (La Bárbara de Lily Ledi Li) y montaba toda la casa en la sala de mi mamá Gelo. La dichosa escenografía duraba días enteros ahí porque no la dejaba ni barrer ni trapear con tanto trique.
Me hiciste recordar esos tiempos
No conozco a Lily Ledi Li pero ya mismo voy a Googlearlo porque qué tal que me antoje de una…
Uh! ya no existe esa compañía!
Entre Mattel y Hasbro la tumbaron, pero aca te dejo una foto de como eran las “babies mexicanas” http://www.flickr.com/photos/51711576@N02/5058929304/in/photostream/ La muñeca vestida de verde está IGUALITA a la primera que tuve-tengo (porque aún la tengo)
Mis hijas también jugaron con Barbies hasta que nos supo a cacho a todos. Nunca entendí, sin embargo, por qué había que tener muchas barbies en lugar de una sola y muchos vestidos…
Sí, a los hombres les cuesta trabajo. Lo que pasa es que necesitamos interactuar. Una tiene que ser la buena y otra, la mala. Pero también está la amiga de la buena y la amiga de la mala; la amiga que uno cree que es buena y no; la que uno cree que es mala y no; la que finge ser mala pero es buena pero al final se vuelve mala…